Hawkeye, ese es el nombre del teléfono más extraño que ha sido presentado durante el CES 2017. Y proviene de ZTE, una de las compañías más grandes del sector de la telefonía móvil y las comunicaciones.

¿Por qué es tan extraño el nuevo Hawkeye de ZTE? En primer lugar, por su forma de financiación: mediante una campaña en Kickstarter. El crowdfunding es un método empleado por startups y empresas pequeñas que no pueden abordar la fabricación de su proyecto sin la recaudación previa de fondos. Que ZTE, una multinacional capaz de facturar millones de dólares cada año, recurra a este método de financiación es, cuanto menos, llamativo.

Una política difícil de comprender en una compañía multinacional como ZTE

Además de esto, las dos principales características del dispositivo son realmente llamativas. La primera de ellas es el tracking de ojos, un sistema que, según ZTE, aún está en desarrollo —lo cual es sorprendente considerando que pretenden que el usuario les entregue su dinero—.

La otra característica es una función adhesiva. El teléfono necesitará una funda especial para ello, pero no pueden proporcionar detalles de cómo funcionará o cómo lucirá. Solo esperamos que no se convierta en un imán de suciedad que capte pelos, polvo y cualquier tipo de resto que pueda convivir en el mismo entorno que el dispositivo.

El teléfono se podrá pre-encargar en Kickstarter desde mañana por 199 dólares, aunque la compañía elevará el precio cuando esté finalmente a la venta en las tiendas. Una política sorprendente para una propuesta repleta de incoherencias y débiles promesas procedentes de una marca que, al menos en Europa, no ha cosechado una buena reputación por sus teléfonos móviles.