Las monedas que conocemos y empleamos a diario nacieron entre los años 680 y 560 antes de Cristo en Asia. Desde entonces, se expandieron por todo el mundo como método universal de pago, dando luz a divisas como el dólar, la libra, el peso o el euro.

Pero, ¿de dónde provienen los nombres de estas monedas? ¿Se escogen de forma aleatoria? Según el diccionario Oxford, todos los nombres de monedas tienen un origen —en muchos casos, común—.

  • Dólar. Según OxfordWords —el blog del diccionario Oxford—, el origen proviene de la palabra “joachimsthal”, en flamenco. Esta palabra se utilizaba para referirse al valle Joachims, donde se encontraban minas de plata. Las monedas elaboradas con dicha plata se llamaban “joachimsthaler”, palabra que se acortó a “Thaler” y que, en un momento determinado, derivó en “dólar” por la deformación fonética.

  • Lira. La moneda italiana y turca es una derivación de la palabra “libra” en latín. La libra era y es una medida de masa utilizada en países como Reino Unido o Estados Unidos.

  • Libra y marco El nombre de la moneda inglesa se debe a la unidad de medida de peso. Una moneda de una libra equivalía a una libra (en masa). Lo mismo sucede con Marco, la antigua moneda alemana.

  • Rial. Empleada en Qatar y Arabia Saudí los rial deben su nombre a la palabra latina “regalos”, que significa “real”. En España también se empleó dicho nombre para los “reales”.

  • Rand. La moneda sudafricana, al igual que el dólar, proviene del término holandés “Witwatersrand”, utilizado para referirse a un área rica en oro.

  • Yuan, yen y won. Los tres provienen del carácter chino que representa “redondo” o “moneda redonda”. En cada país se lee como Yuan, yen o won.

  • Rupias. Procede de la palabra “rupya”, utilizada para representar la plata trabajada. Utilizada en India, Pakistan e Indonesia.

  • Zloty. Es la traducción en polaco de “oro”.