Richard Spencer es el líder de los supremacistas blancos en Estados Unidos. Creó el término "alt-right" para denominar su partido político de ultra-derecha, alterno a los conservadores tradicionales de la nación. Los miembros de la organización consideran que Estados Unidos debe volver a ser un país totalmente blanco, es decir, proponen un total rechazo al multiculturalismo. Rechazan a todas las razas diferentes a la europea blanca y consideran que los dictámenes de la constitución americana que garantizan los mismos derechos para todos, sin importar raza o credo, deben abolirse.

En resumen, son neo-nazis con otro nombre. Aunque lo niegan, no esconden su rotundo rechazo a los judíos. Incluso demuestran su apoyo a Trump utilizando el popular saludo nazi "Hail Trump", junto con el alzamiento característico del brazo derecho.

La gente estúpida suele creer que su "raza" les infiere alguna habilidad o valor superior a las demás. Lo cual, además de ser científicamente incorrecto, es un razonamiento tan pobre y sin base que no sorprende que gente así apoye a Donald Trump con entusiasmo.

El hecho que puso a Spencer en el reflector sucedió este viernes. El presidente Trump disfrutaba de su inauguración mientras varias protestas pequeñas sucedían en Washington y otros estados. El líder de la "alt-right" estaba dando una entrevista cuando un manifestante enmascarado lo golpeó en la cara sin previo aviso.

Esto provocó un debate acerca de si es correcto golpear a alguien porque "piensa diferente". Algunos condenan el altercado argumentando que la violencia nunca es la respuesta. Otros señalan lo que les parece obvio, todo nazi debe ser tratado mal, por regla general.

A las pocas horas, el suceso se convirtió en un meme. Merecedor de su propia página en Know Your Meme. Múltiples videos parodiando el suceso llenaron el Internet.

Es difícil sentir pena por un tipo que no solo desprecia a otras razas, sino que motiva a sus seguidores a preguntarse si Estados Unidos necesita a la raza negra, y si estaría bien realizar un genocidio.

La mayoría del Internet celebra con alegría el suceso. Pero existen varios defensores de la libertad de expresión que abogan porque se le respeten sus derechos a este hombre. Lo que nos hace preguntarnos ¿La libertad de expresión tiene un límite? ¿Es correcto golpear a alguien por pensar diferente, incluso si esta persona es un nazi?

Lo que tenemos por seguro es que Internet ha respondido a su manera. La inmensa cantidad de memes en todos lados comprueba la aprobación de la mayoría, aunque los disidentes también tienen sus razones.

Sin embargo, el hecho de que Donald Trump no se haya declarado contundentemente en contra de grupos de odio como la "alt-right" (los cuales lo apoyan con brío), dice más sobre sus ideales que cualquier otra de sus acciones como presidente hasta ahora.

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.