México

Los mexicanos quieren reducir el presupuesto de los partidos políticos (y quizá es posible)

Por 10/01/17 - 22:50

“Si quieren nuestro dinero que se ganen nuestro voto”.

En México la época electoral es una pesadilla para la vista: las bardas se pintan con consignas genéricas, millones de carteles de plástico inundan los postes en las calles y el candidato en cuestión nos regala sonrisas desde anuncios espectaculares. El gasto es desmedido antes, durante y después de las elecciones.

Mientras el gasolinazo comienza a mostrar sus efectos en el alza de la canasta básica, el transporte y en los servicios, la clase política ha llamado a apretarse el cinturón. Pero la realidad indigna: en diciembre, poco después de aprobar un aumento paupérrimo en el salario mínimo diario (de 73 pesos a 80 por una jornada completa de trabajo), los diputados se autoregalaron un bono navideño de 150.000 pesos bajo la justificación de "asistencia legislativa".

Es más que común que los representantes mexicanos prometan más justicia y menos desigualdad durante las campañas electorales pero una vez en el cargo le dan la espalda a sus eslóganes. "La confianza en las instituciones ha caído pero ahora estamos en un momento coyuntural muy importante", dice a Hipertextual Roberto Castillo, Coordinador de Wikipolitíca en la Ciudad de México.

Ahora, una campaña promovida por dicha organización y dos legisladores independientes (Manuel Jesús Clouthier y Pedro Kumamoto) busca reducir el presupuesto de los partidos políticos a través de la iniciativa llamada #SinVotosNoHayDinero con la que esperan se puedan ahorrar hasta 2.253 millones de pesos del erario.

La propuesta

Por orden constitucional, el Instituto Nacional Electoral (INE) destina un presupuesto a los partidos políticos del 65% del salario mínimo (80.2 pesos) multiplicado por el total del padrón electoral mexicano (85 millones de personas con credencial del INE o IFE).

La propuesta #SinVotosNoHayDinero quiere reducir la financiación total de los partidos políticos al pedir que el 65% del salario mínimo sea multiplicado por el número de participantes en la última elección federal y no por el total del padrón electoral; en este caso por los 45 millones de personas que participaron en la elección del diputados federales del 2015.

Así, se podría ver reducido cerca de un 50% el presupuesto de los partidos.

Esta iniciativa que busca reformar al artículo 41 fracción II de la Constitución mexicana fue impulsada inicialmente por el diputado por Zapopán, Pedro Kumamoto, miembro de Wikipolítica, en noviembre del 2015. Ese año fue rechazada, pero con las elecciones a la vuelta de la esquina y el descontento social causado por el gasolinazo se espera que esta vez la propuesta pueda llegar a ser discutida en el Congreso de la Unión.

El voto nulo contaría

De haber sido un partido político, el Partido del Voto Nulo hubiera sido la tercera fuerza política más importante a nivel nacional, de acuerdo a los resultados de las elecciones de diputados del 2015. Algunos consideran que anular el voto rayando la boleta es una buena manera de mostrar el descontento social, la poca confianza en las instituciones y la falta de respresentación. Sin embargo, en el marco judicial actual esto no tiene ningún efecto ni consecuencia, pues se presupuesta con base a la población registrada por el INE sin tomar en cuenta si realmente participan en las elecciones.

De pasar la iniciativa del diputado Kumamoto, el voto nulo tendría consecuencias reales. “Por voto nulo se entiende un voto que la gente hace a ninguna opción política. Una manera de decir que ninguna opción te representa”. Explica Castillo, “En este sentido el voto nulo se resta de la bolsa [de los partidos políticos] y el voto ausente también”.

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