Desde la década de 1950 se podía adivinar que el niño Carlos Slim algún día sería un hombre ágil con los negocios al ver cómo revendía los dulces de la tienda de su padre a otros niños. Nadie podría adivinar, sin embargo, que el niño Slim junto con otros siete concentrarían en 2017 la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial.

De cara al Foro Económico Mundial de Davos, la organización Oxfam International ha revelado datos brutales sobre la distribución de la riqueza en el mundo: Bill Gates, Amancio Ortega, Warren Buffett, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Larry Ellison, Michael Bloomberg y Carlos Slim son los milmillonarios que juntos poseen lo mismo que 3.600 millones de personas.

En general, el crecimiento de la desigualdad se ha acentuado en las últimas décadas. Siete de cada diez personas viven en un país donde se ha acrecentado la desigualdad en los últimos 30 años. De acuerdo con Oxfam, entre 1988 y 2011, los ingresos del 10% más pobre de la población mundial aumentaron sólo 65 dólares al año, mientras que los del 1% más rico aumentaron 11.800 dólares cada año.

¿Cómo se alimenta la desigualdad?

El informe Una economía para el 99% revela algunas de las causas de la desigualdad global íntimamente ligadas a la economía y a la política:

  • La brecha salarial entre los ejecutivos de una gran empresa y los trabajadores en los últimos eslabones de la cadena de producción.

  • La reducción en la capacidad de negociación colectiva entre los trabajadores y el incremento de los trabajos provisionales que no cuentan con ningún tipo de gremio organizado que luche por las mejoras en las condiciones laborales.

  • La disparidad de género que no permite que las mujeres se incorporen a trabajos regulados y, aunque logren incorporarse al mercado laboral formal, ganan entre un 31 y 75% menos que sus colegas hombres.

  • La evasión y la elusión fiscal por parte de las grandes empresas que incluso pueden poner a competir a distintos sistemas tributarios de dos Gobiernos para ver cuál ofrece los mejores acuerdos fiscales en beneficio de la rentabilidad de las empresas.

  • El “Capitalismo trimestral” que se refiere al poder de los inversionistas en los consejos empresariales que buscan resultados y beneficios a corto plazo con costes a los empleados, a los consumidores y al medioambiente.

  • El “Capitalismo clientelar” que permite que las grandes empresas usen su poder e influencia para que las leyes de los países ricos en materias primas o mercado se diseñen a su medida, con el objetivo de proteger sus intereses y su rentabilidad.

Reuters
Reuters

La organización calcula que la veloz acumulación de la riqueza en pocas manos podría dar al primer billonario de la humanidad, una persona que aún gastando un millón de dólares al día tendría que vivir 2.738 años para liquidar su fortuna.

Dicho informe será presentado ante los líderes políticos y económicos del mundo por Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional en el Foro Económico Mundial de Davos que comenzará el 17 de enero.