A pesar de que China es un país que ha experimentado un crecimiento brutal y un aperturismo bastante grande comparado con otras regiones de Asia, lo cierto es que todavía guarda secretos. Muchos secretos. Ser una potencia mundial (la primera en muchos sectores) hace que que el resto te vea con ojos recelosos, pero hace mucho años, en la auténtica era del secretismo de la Guerra Fría y de los dos mundos, este secretismo llegaba a límites exacerbados.

Aunque no al nivel de Rusia o Estados Unidos, China también tiene sus manchones en el expediente, su cicatrices de la Guerra Fría herederas del secreto nuclear. De subirse a la carrera. Rusia tiene su Mezhgorye, Yamantau y al mismo nivel, la Ciudad 40, que hasta hace relativamente poco ni siquiera existía en los mapas oficiales, pese a su relevancia en la historia militar del país: fue la ciudad en la que nació la primera bomba nuclear rusa.

A su imagen y semejanza China también tiene su ciudad secreta. Como si de un guiño macabro a Internet se tratase, su nombre es Ciudad 404. Una ciudad fantasma. Un error en el pasado nuclear de China. Abandonada en algún momento indeterminado entre el 64 y los 90s del siglo pasado, fue construida a mediados de los años 50 en la región de Gansu, en pleno el desierto del Gobi. En mitad de la nada.

Calles reglamentadas, edificios de bloques de hormigón y una efigie de piedra para el ex presidente del Partido Comunista de China. Junto a todo ello, edificios abandonados y sellados, convertida en una suerte de museo secreto y vacío en cuyas habitaciones se construyó la primera bomba nuclear china que fue probada con éxito en Lop Nur en 1964.

Y es que a diferencia de cómo alguien se imaginaría una ciudad nuclear secreta, lo cierto es que estaba pensada para albergar familias completas del personal que trabajaba en el desarrollo de la bomba: 404 tenía un zoológico, un parque infantil, gobierno municipal, departamento de policía, estación de televisión, palacio de justicia, cárcel y todas las comodidades que cabe esperar de una ciudad de mediados del Siglo XX, pero rodeada de las torres de refrigeración de seis plantas de energía utilizadas para generar el combustible nuclear.

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone

Imagen: sixthtone
Imagen: sixthtone