El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de La Seu d’Urgell ha solicitado al Registro Civil de Palma el certificado de nacimiento de Nadia, la niña de once años con tricotiodistrofia. El magistrado pide tanto el documento donde consta el nacimiento de la pequeña como el testimonio del cuestionario para la declaración del nacimiento y del informe del facultativo que asistió el parto, ante las dudas sobre la paternidad de la menor aparecidas en diversos medios de comunicación.

Las diligencias del juez de instrucción también incluyen la información al centro escolar de l’Alt Urgell donde iba la niña, con el fin de aclarar las faltas de asistencia, y la citación a dos profesionales del colegio para que acudan a declarar en calidad de testigos. El magistrado también requiere de nuevo los datos médicos, que deberán entregarse en el plazo improrrogable de una semana, y oficia al médico forense para que realice el informe sobre el estado de salud de Nadia Nerea. Las diligencias judiciales de la fase de instrucción, que puede prolongarse durante seis meses, solicitan por último la relación de hospedajes en Francia de los dos investigados en los últimos cinco años.

La solicitud realizada por el juez llega después de que se decretase prisión provisional comunicada y sin fianza para el padre de la menor y la libertad provisional con cargos para la madre. Fernando Blanco y Marga Garau están siendo investigados por un supuesto delito de estafa, después de haber recaudado casi un millón de euros en donaciones para sufragar un tratamiento inexistente en Houston. El auto del magistrado apunta que los progenitores de la niña podrían haber estado organizando la huida de la familia a Francia, algo que se frustró tras la detención de Blanco y Garau el pasado miércoles.

Los datos recopilados hasta la fecha indican que las sumas económicas obtenidas no habrían sido utilizadas para tratamientos médicos de la niña, dado que los padres de la menor solo habrían podido justificar 295 euros en gastos relacionados con la atención sanitaria. Tal y como apuntó primero Josu Mezo en su blog Mala Prensa, y demostraron sendas investigaciones realizadas por Hipertextual y El País, la historia construida alrededor de Nadia está plagada de falsedades e inverosimilitudes. El tratamiento que defendía Blanco y para el que recaudaron miles de euros en donaciones no existe, dado que la enfermedad rara que padece la niña no tiene cura en la actualidad.

Tampoco se tiene constancia del supuesto médico Edward Brown, supuestamente relacionado con la NASA y los Nobel de Medicina de 2013. Tal y como confirmó este medio, Brown no ha trabajado nunca en el Centro de Investigación Aeroespacial de Houston ni tiene relación con los científicos galardonados por la Academia sueca. Además, a día de hoy no es posible determinar el número de células envejecidas, por lo que la afirmación de que Nadia era una niña de once años encerrada en un cuerpo de ochenta también es falsa. El padre de la menor, que fue condenado en el año 2000 por un delito de falsedad documental y apropiación indebida, mantenía que Nadia debía someterse a una operación genética a través del cerebro en Houston, algo desmentido por Hipertextual. Posteriormente, Blanco señaló que no habían ido a Estados Unidos sino que habían recurrido a diversos curanderos y homeópatas en Francia. El magistrado ha retirado la patria potestad de la niña a sus progenitores.

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