Recuerdo a la perfección las historias de mi abuelo, y como no mencionar la principal: el momento en que tuvo un contacto cercano con alienígenas. Si bien no tuvo la oportunidad de entrar a saludarlos, su relato fue contado con tantos detalles que me costó usar la lógica en su contra —además era mi abuelo y nadie es así de cruel—. Su vida de marino mercante empezaba con el turno nocturno, unas cuantas cervezas y momentos de reflexión observando al mar, pero una noche todo fue diferente. Mientras comía unos bocadillos en la proa del barco, una enorme bola de colores empezó a volar sobre el agua a una rapidez gigantesca y el resto es la misma historia de siempre.

El cuento terminaba cuando la mañana siguiente él y su compañero de guardia Lobito contaban lo ocurrido al capitán, quien les comunicaba los avistamientos que un avión comercial hizo la misma noche muy parecidos a sus descripciones y les ordenaba que escribieran en el libro de diario lo siguiente: OVNI (Objeto Volador No Identificado).

Mi reacción siempre era la misma, sorpresa verdadera seguida de más sorpresa sobreactuada, pero cuando empecé a considerar que quizá todo se debía a un mal viaje de Lucy in the Sky with Diamonds —porque como dice el dicho: >— perdí mi fe como en esa película de Tim Burton que trata sobre un pez o algo así. Todo cambió cuando justo como en la película, descubrí el Avro Canada VZ-9AV, un vehículo experimental que cambió mis perspectivas por completo.

— Justo ahí ¿ves al dragón rosa del que te hablaba?

## El vehículo en cuestión

Primero se debe aclarar que la foto de arriba es real, si bien es usada en un montón de vídeos conspirativos sobre proyectos estadounidenses del área 51 o visitas secretas de extraterrestres Nazis, se puede encontrar esta nave en un museo y en verdad fue parte de un proyecto secreto.

El Avro Canada VZ-9AV fue una aeronave diseñada por un hombre extremadamente apasionado que trabajaba para Avro Aircraft Ltd. (Canada). El hombre en sí se llamaba Jack Frost —los entiendo si con esto ponen en duda la veracidad del artículo— y es famoso en algunos círculos por su brillante carrera como diseñador de aeronaves. Después de entrar a trabajar a Avro en 1947, empezó a trabajar en una serie de proyectos experimentales llamados «Proyecto Y» y «Proyecto Y-2».

En 1953 un equipo de expertos del Departamento de Defensa estadounidense realizaba una visita a la empresa para observar el nuevo jet de combate CF-100, y por el camino Frost decidió mostrarles los planos de un pequeño experimento en el que trabajaba. Captó de tal manera la atención de los expertos que acordaron consultar con sus superiores y el mismo año la investigación contaba con $750.000 dólares de incentivo.

¿Quién se puede resistir a los encantos de un hombre así?

Para mayo de 1959 el primer prototipo estaba listo, y tenía grandes esperanzas logrando recaudar unos $2,5 millones de dólares adicionales. El objetivo era generar una nueva forma de transporte para las tropas, esperando que en un futuro cercano la nave pudiera volar por los aires justo como en la ciencia ficción. Pero lastimosamente la realidad fue distinta, teniendo todo tipo de problemas relacionados con el balance y la propia posibilidad física del objeto, todas las esperanzas de nuestro platillo volador propio se vinieron abajo rápidamente.

El futuro, señores…el futuro

Para marzo de 1961 el dinero dejó de correr, y en diciembre del mismo año el proyecto era considerado un cadáver. Si bien las posibilidades que ofrecía prometían revolucionar el mundo de la aviación por siempre y convertirnos en alienígenas ancestrales para nuestros antepasados, sus imposibilidades se notaron rápidamente y el simple hecho de no poder elevarse más de unos pocos metros del piso hizo su desarrollo una fantasía de ambición.

Tanto el gobierno de los Estados Unidos como la misma compañía perdieron el interés y otros prototipos fueron dejados de lado por no cumplir con las necesidades básicas del piloto —como por ejemplo mantener la comida en su estómago por los primeros minutos de prueba—. Ahora lo único que me hace sospechar es el creciente número de «avistamientos alienígenas» a partir de los años 50s.

Todo tiene sentido ahora. Mi abuelo tenía razón

Pero ¿cómo una aeronave que no podía volar se eleva por los aires como en la ciencia ficción? No sé su punto de vista sobre el tema pero quizás este ejemplo de vehículo supersónico sea sólo uno entre varios, o tal vez sea nada más la solución racional. Los constantes reportes de la fallida operación «ultra-secreta» salieron rápidamente a la luz, educando a toda una generación de marineros borrachos para mentirles a sus nietos, pero finalmente todo lleva a simple razón:

Todos provienen del mismo lagarto que dio a luz a Hitler y a Hillary Clinton

Si quieren conocer más del desarrollo fallido les recomiendo un documental educacional de 24 minutos que muestra las distintas etapas de desarrollo y varios momentos asombrosos de experimentación:

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.