Al otro lado del teléfono, su voz suena con una mezcla de enfado, tristeza y frustración. Mónica Fernández Monreal era hasta hace unas semanas científica en el Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro. "De un día para otro, me dijeron que me echaban. El proyecto estaba sin terminar. Me dieron largas para darme mis cosas, aunque algunas todavía no me las han devuelto", lamenta. La investigadora dio a conocer su situación en un artículo que publicó en su blog con una frase demoledora: "El ninguneo del trabajo bien hecho".

Su historia podría ser el enésimo caso de un trabajador que se va a la calle por falta de fondos. No ocurrió lo mismo con Fernández Monreal, que no solo tenía un proyecto de I+D en activo, sino que había conseguido más financiación de la que disponía en un principio. "Siempre he trabajado en investigación, en Francia, Estados Unidos o España con becas o contratos", comenta a Hipertextual. "Las condiciones que me ofrecieron eran bastante buenas: tenía un contrato, contaba con fondos y con apoyo técnico", dice. Pero poco a poco todo se empezó a torcer.

Una investigación sobre enfermedades raras truncada

Después de tres años de tesis doctoral y diez años de postdoc, la científica no podía entrar en la convocatoria Ramón y Cajal. Por fortuna, la investigadora pudo incorporarse al Puerta de Hierro a través del Programa Segovia de Arana 2013. "La continuidad estaba abocada a encontrar financiación, algo que ya sabía de antemano", explica Mónica Fernández Monreal. "Fui con mucha ilusión, pero no me llegaron a dar ni poyata de laboratorio ni despacho", explica con tristeza.

"Se estaba yendo gente, y pensé que tendría más espacio, pero sólo me dejaron algo de sitio en una nevera para los reactivos. Me donaron desde el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO) algunas pipetas y centrífugas", comenta por teléfono. Así empezó a trabajar Fernández Monreal en el estudio del síndrome de Lowe, una enfermedad rara que afecta principalmente a los ojos, el sistema nervioso y el riñón. Gracias a los resultados obtenidos en el laboratorio donde estuvo anteriormente, pudo pedir financiación al Ministerio para continuar con sus investigaciones.

Fernández Monreal se queja de que, a pesar de sus primeros logros, "se fuera tropezando poco a poco con la Fundación". La científica, hoy en el paro, apunta a uno de los presuntos culpables: el director científico del Puerta de Hierro, sobre el que también escribió en su blog personal. Un responsable anterior de la entidad, según su versión, "hizo un desfalco económico enorme, pasaron de tener superávit a un déficit de 800.000 euros". El agujero que supuestamente dejó ese antiguo ejecutivo en el Instituto de Investigación Sanitaria fue sólo el comienzo. "Nos dijeron que teníamos que pedir financiación, teníamos esa responsabilidad. Pero el problema de gestionar la ciencia así en un sistema no funcionarial es que nadie puede levantar la voz", sostiene. Este medio ha intentado ponerse en contacto con el Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro para conocer su versión, sin haberlo logrado en el momento de la publicación del artículo.

mónica fernández monreal

A partir de 2016, según la versión de la científica, comenzaron los verdaderos problemas. Mónica Fernández Monreal cuenta a Hipertextual que "les pusieron pegas por todo debido a la falta de fondos". A su juicio, el problema para el Puerta de Hierro era el salario de la científica, porque el resto de sus gastos eran costeados por otras entidades. El tema de la cofinanciación es un importante desafío de la ciencia en España, ya que su gestión varía en función del centro de investigación en el que nos encontremos. "En la actualidad hay convocatorias para plazas predoctorales, pero el tapón está más arriba, en la integración de los científicos", denuncia. A su juicio, "no hay dinero, pero tampoco hay visión".

Tras su despido, Fernández Monreal ha presentado una demanda por lo laboral a través de Comisiones Obreras. Más allá de su situación personal, la investigadora lamenta el trato recibido. "Podría estar trabajando en otro centro, pero no puedo porque tienen mis virus, construcciones y reactivos", sostiene. La científica lamenta "que se gasten así los fondos públicos" y desearía que abriesen una investigación. "Los objetivos no se han cumplido porque no me han dejado. Y me gustaría que el Puerta del Hierro devolviera los 100.000 euros al Ministerio. También quiero que me den el material", afirma. La conversación telefónica termina con una queja sobre la situación de la investigación en España. "¿Cómo es posible que te den dinero para montar un laboratorio y te echen a los dos años?, se pregunta. Su respuesta llega atropellada. "La gente que lleva la ciencia no tiene ni puta idea. Es una pena porque esto podría funcionar", zanja.