diana quer

Anualmente se denuncia la ausencia forzosa o voluntaria de más de 14.000 personas, según El Español. Uno de los casos más famosos en los últimos tiempos ha sido la desaparición de Diana Quer, la joven de 18 años cuyo rastro se perdió el pasado 21 de agosto en A Pobra do Caramiñal.

Los investigadores buscan desde entonces cualquier pista que pueda conducir al hallazgo de Diana Quer. La Guardia Civil tiene localizados a dos sospechosos de su desaparición, al mismo tiempo que estudian el móvil encontrado en Taragoña por un mariscador. En las últimas horas, algunos medios se han hecho eco de diversos análisis sobre la firma de la joven. ¿Puede la grafología servir para resolver este caso?

¿La firma predice la personalidad?

En el siglo XIX, el francés Jean-Hippolyte Michon acuñó el término grafología para referirse al análisis de la forma de escribir con el que inferir rasgos de la personalidad. Aunque tradicionalmente esta técnica ha sido rechazada por los tribunales en Estados Unidos, en Francia sigue aún gozando de mucha popularidad especialmente en selección de nuevos empleados. Quizás buena parte de esta fama se deba al fundador de la grafología.

La evidencia científica disponible hasta ahora, sin embargo, descarta que los estudios grafológicos puedan determinar el carácter de una personalidad. La relación entre la firma de Diana Quer y una supuesta baja autoestima y necesidad de ser el centro de atención es sencillamente falsa. La Sociedad Británica de Psicología señaló en un informe que la grafología tiene la misma validez que la astrología, es decir, ninguna.

Sus afirmaciones son corroboradas por múltiples estudios realizados para examinar si la grafología podía ser o no utilizada, tanto para determinar los rasgos de la personalidad, como ocurre ahora con Diana Quer, como para selección de personal en una compañía. Un trabajo publicado por la Asociación Americana de Psicología descartó que los análisis de nuestra escritura sirvieran para inferir nuestro carácter. Más contundente fue otra investigación, publicada en Psychological Bulletin, en la que trataba de averiguar si la grafología servía como técnica en los departamentos de recursos humanos. La conclusión de Frank L. Schmidt y John E. Hunter fue tajante: los análisis grafológicos no presentan ninguna validez y su utilidad es igual a seleccionar a un nuevo empleado mediante el azar.

La confusión generada por la grafología, un método adivinatorio rodeado de misticismo, se debe probablemente a que se suele mezclar con el peritaje caligráfico, una técnica que sí se fundamenta en la evidencia científica disponible. Los grafólogos ven la escritura como un estado mental "iluminador" que el propio escritor prefiere no revelar o, al menos, del que no es consciente, según aseguraba The Guardian. Como recordaba en esa noticia el psiquiatra Raj Persaud, más de 200 estudios científicos han rechazado la posibilidad de que la grafología pueda determinar la personalidad. Lo mismo sugería una publicación realizada por la Universidad de Cambridge. En otras palabras, es imposible saber cómo era el carácter de Diana Quer estudiando su firma.

A pesar de las múltiples evidencias que descartan la utilidad de la grafología, este método sigue gozando de mucha fama. Según algunas estimaciones, entre el 38 y el 93% de las compañías francesas han utilizado análisis grafológicos para seleccionar empleados. ¿A qué puede deberse su popularidad? Una posible explicación sea el efecto Forer o efecto Barnum, denominado así por los psicólogos que desarrollaron la idea de esta falacia de validación personal. La teoría es que creencias como la grafología, pero también la astrología o la lectura del aura, gozan de mucha aceptación porque se observa que los individuos estudiados consiguen altos índices de acierto en cuanto a descripciones sobre su personalidad que se ajustan supuestamente de forma específica a ellos. Sin embargo, estas descripciones son demasiado vagas y generales de manera que, en realidad, sirven para un amplio número de personas.

Algo así puede suceder con el caso de Diana Quer, donde se ha publicado que tenía una autoestima baja y necesitaba de atención al padecer un complejo de inferioridad. Este comentario concuerda en realidad con el carácter de muchos individuos, pero no indica que la grafología funcione. La evidencia disponible hasta el momento descarta que lo haga. La investigación policial sigue por otros derroteros para tratar de encontrar la pista de la joven desaparecida en Galicia.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.