Cuando al Dr. David Wartinger le dijeron por tercera vez que uno de sus pacientes había sido capaz de deshacerse de una piedra del riñón tras subirse a una montaña rusa, comenzó a sospechar. Fue cuestión de tiempo (y recursos) hasta que comenzó a hacer una investigación muy seria al respecto. ¿Puede una atracción de feria ayudar a los afectados por esta patología? Las piedras del riñón son muy, muy dolorosas y difíciles de tratar. La sorpresa fue al comprobar la respuesta: sí, se puede ayudar a un paciente con piedra en el riñón. Pero, ¿cómo funciona? ¿Funcionan todas las montañas rusas? ¿Para todo tipo de pacientes? Estas y otras respuestas fueron el objetivo del estudio.

¿Cómo se forma una piedra en el riñón?

También conocido como cálculo renal, nefrolitiasis o litiasis renal, las piedras en el riñón son acumulaciones de varias sales, normalmente de ácido úrico, componente mayoritario en la orina. Este líquido, como todos sabemos, es una sustancia que sirve para deshacernos del exceso de sales y otros compuestos tóxicos. Entre dichos compuestos están los restos de nuestro mecanismo metabólico: al degradar proteínas, grosso modo, producimos urea. Esta es muy tóxica para cualquier ser vivo si alcanza ciertas concentraciones. Si estamos poco hidratados o tenemos algún tipo de disfunción, la orina se condensa. Además de urea, la orina contiene sales como la del calcio, restos de aminoácidos y demás. En esta condensación, las sales disueltas pueden precipitar. Una vez que precipitan, es mucho más fácil que otras sales "caigan" y se unan al cristal en formación.

Así, de un pequeño acúmulo, si no se disuelve de nuevo, puede llegar a formarse un cálculo cuya composición, como decíamos, es principalmente ácido úrico, aunque puede contener calcio, cistina, magnesio y otros. Una vez que se forma la piedra, comienza a bajar desde el riñón por el tracto urinario, arrastrada por el torrente. Las piedras en el riñón, al pasar por todo los conductos, rozan o, incluso, desgarran los estrechos canales. Esto produce un o de los dolores más intensos que podemos llegar a sufrir. Pero, es más, el desgarro puede producir una inflamación o incluso una infección peligrosa. Para poder ayudar al paso de las piedras en el riñón se utiliza la litotricia.

Esta es una de las primeras máquinas para realizar la litotricia.

La litotricia extracorpórea por ondas de choque o LEC, es un tratamiento no invasivo que usa ultrasonidos para romper los cálculos renales. No obstante, sigue siendo un método complejo que requiere de anestesia y puede generar daños colaterales. Además, no es 100% efectivo y a veces hace falta recurrir a la cirugía para eliminar el cálculo renal. No obstante, más del 70% de afectados por esta enfermedad se someten a este tipo de tratamiento con bastante éxito. Pero ahora es cuando llega lo bueno, ¿y si muchos de estos pacientes pudieran evitar la litotricia u otro tratamiento con un día en el parque de atracciones?

Donde esté una buena montaña rusa...

Parece que el autor del trabajo estuviera haciendo publicidad encubierta al parque Walt Disney World, pero lo cierto es que esto solo es una consecuencia de las evidencias con las que se topó el Dr. Wartinger. Y es que varios de sus pacientes le comentaron que tras ir al parque de atracciones y tras subirse en una atracción en concreto, habían conseguido eliminar la piedra de riñón que les torturaba. Así que, cogiendo un modelo muy utilizado y validado por reproducir con exactitud las piedras en un riñón, el investigador se dirigió al parque para realizar unos experimentos. El resultado mostró varias cosas: la primera de ellas que no todas las montañas rusas funcionan igual.

De las varias probadas, con el modelo en una mochila, sólo una funcionó: la más clásica. Los giros y vueltas para ponernos boca abajo no resultaron muy efectivos. El siguiente resultado mostró que sólo los asientos traseros son verdaderamente efectivos, reduciéndose mucho la efectividad para los asientos delanteros. También parte del estudio era comprobar hasta qué tamaño es capaz de eliminar la montaña rusa. Hasta casi cuatro milímetros, este método parece útil para eliminar los cálculos. Lo que ocurre, básicamente, es que la inercia y los movimientos bruscos ayudan a las piedras en el riñón a pasar por el conducto, descendiendo por el tracto uretral.

Eso sí, mirando más allá de lo anecdótico, hay que tener en cuenta que no se puede generalizar a la ligera. Aunque el descubrimiento parece prometedor, hay que tener en cuenta por qué: la posibilidad de ayudar a un paciente a eliminar su cálculo sin ningún tipo de intervención. Especialmente en el caso de que queden remanentes tras una litotricia previa. Es decir, un viaje en la montaña rusa tras haber eliminado una piedra de riñón anterior podría ayudar muchísimo a evitar que se produzcan nuevos cálculos. Así que puede que no nos encontremos ante la panacea contra piedras en el riñón; pero no podemos dejar de pensar que un viaje en una montaña rusa a tiempo puede protegernos de males mayores.

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