Los robots tienen ante sí un gran reto si quieren llegar a hacer en la sociedad todo lo que pretenden. En lo que respecta a seguridad, por ejemplo, ya hay varias soluciones que de momento funcionan como auxiliares de guardias de seguridad, pero que aspiran a sustituir por completo. Para llegar a ese punto se requerirá primero un gran avance en inteligencia artificial para interpretar las intenciones de los usuarios, pero también resistencia para resistir el vandalismo. Lo último salido del MIT parece que trae novedades en esa dirección, y además llega impreso en 3D.

Se trata de un material llamado PVM, que significa Programmable Viscoelastic Material o Material Viscoelástico Programable y que, como su propio nombre indica tiene la ventaja de que gracias a su propiedad programable puede utilizarse y adaptarse según necesidades de campo. Un robot fabricado con este material será más seguro y absorberá mejor los golpes al caer mediante la creación de pieles obtenidas gracias al alto nivel de elasticidad que concede el PVM.

Algo ilusionante para el resto de mercados es que el material no será exclusivo en la robótica, sino que puede ser aplicado a cualquier dispositivo en general, y sobre todo en aquellos que normalmente estén expuestos a golpes, como una tablet o smartphone, cuyas pantallas se rompen a veces por la tensión que soportan, incluso cuando no tienen un golpe directo. En el trabajo también se menciona material deportivo y protección personal, pero son promesas que parecen limitadas en comparación a lo que puede llegar a dar de sí.

PVM ofrece también, como se mencionaba al principio, la capacidad de ser tratado en impresoras 3D relativamente comunes en el mercado, por lo que es cuestión de tiempo que empresas y entusiastas comiencen a practicar y experimentar con el novedoso materal, hasta que llegue a los proyectos más famosos de Kickstarter.

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