Predecir lo que va a suceder es el objetivo de muchas empresas, un sueño en la realidad pero que Ford quiere llevar de una forma muy interesante al sector de la automoción para evitar todos los atropellos posibles, y es que cada 8 minutos alguien es atropellado por un vehículo a motor. El coche autónomo promete resolver eso pero debe tratar de anticiparse, de predecir el movimiento humano para preparar al vehículo.

12 vehículos de Ford han registrado 800.000 kilómetros en pruebas realizadas por Europa, China y Estados Unidos durante los 473 días de pruebas. Tan solo en Estados Unidos se han registrado durante 15 días 3 millones de datos analizados de objetos en carretera, vehículos y peatones en vías urbanas e interurbanas, con una relación 70:30. Es mucha información pero es solo el comienzo del análisis que está llevando a cabo el fabricante para poder trasladar a un sistema la comprensión de lo que podría hacer un peatón y así poder estar preparado.

Esta información servirá para mejorar el algoritmo que emplean los sistemas que detectan peatones para hacer frenar al coche. El objetivo es que se pueda frenar incluso antes de que el peatón vaya a cruzar, con unos milisegundos antes bastaría para poder reducir a 0 el número de atropellos. Ahora mismo la tecnología evita o mitiga las consecuencias pero debemos luchar porque un coche no atropelle nunca a un peatón y eso solo será posible conseguirlo con la predicción del movimiento humano.

En la actualidad estos sistemas se componen de una cámara frontal y un radar asociados a un sistema informático que analiza todo lo que sucede alrededor del vehículo para calcular el riesgo de una posible colisión. Todavía no es posible reemplazar al conductor pero estamos relativamente cerca de conseguirlo. El cuando es la incógnita pero en Ford quieren que 2021 sea el primero del futuro del sector.