Brian Green es un ciudadano estadounidense como tantos otros, al menos como el millón de personas que compraron un Galaxy Note 7 y se acogieron a su programa de reemplazo. Hasta hoy, que ha pasado a convertirse en el primer propietario de uno de ellos que reporta un incendio repentino del mismo... con un terminal ya reemplazado. Cuenta la historia The Verge.

Ha ocurrido durante un vuelo procedente de Kentucky con 75 pasajeros a bordo. De forma espontánea, su Note 7, que Green asegura que estaba apagado, comenzó a emitir un sonido extraño y a recalentarse. Tras dejarlo en el suelo del pasillo central de la aeronave, comenzó a arder. El incendio no pasó a mayores ni produjo heridos, y sus únicos daños fueron los del propio suelo sobre el que reposaba cuando inició el fuego. No obstante, frente al humo que generó en la cabina, todos los pasajeros tuvieron que ser evacuados.

Green también ha mostrado la caja del dispositivo, que tiene el cuadrado negro que distingue a los terminales de reemplazo y que, en teoría, tienen solventado el problema de la batería que originó el recall. Según él, le fue entregado por AT&T, donde compró el original, el pasado 21 de septiembre.

The Verge
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Es un caso aislado, al menos de momento, pero supone un verdadero dolor de cabeza para Samsung, que ya empezaba a ver solucionada esta crisis. Ahora tendrá que esperar a que este caso no se repita con más terminales de reemplazo, y de paso, comprobar que a este caso no le siguen otros falsos como los hubo en la primera hornada de terminales.