Con más del 99% del voto escrutado, Colombia ha dicho "no" al acuerdo de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El país ha rechazado el pacto por algo más de 60.000 votos, un resultado que deja en entredicho los esfuerzos realizados durante los últimos cuatro años para lograr el principio de acuerdo alcanzado el pasado 24 de agosto.

El pacto entre las FARC y el Gobierno colombiano llegaba tras 56 años de conflicto, que ha dejado tras de sí más de 200.000 muertos, 25.000 desaparecidos, 170.000 asesinatos selectivos y 10 millones de desplazados huyendo de la violencia. El resultado del referéndum supone un duro revés para el Ejecutivo de Santos, que había calificado el plebiscito como un paso para "cambiar la historia de Colombia".

El apoyo al acuerdo de paz, con el 99,25% escrutado, recibió 6.346.055 votos frente a los 6.408.350 partidarios de rechazarlo, entre los que se encontraba el ex-presidente colombiano Álvaro Uribe. El político, que ha encabezado la campaña contra el pacto, ha señalado en varias ocasiones que "la paz ilusiona, pero el acuerdo con las FARC decepciona". Los opositores censuraban la alianza entre la guerrila y el Gobierno por varios motivos, principalmente por la amnistía concedida a pesar de los crímenes cometidos.

Entre los guerrilleros también había una facción que rechazaba el acuerdo. Los acuerdos de paz podrían destruir la forma de vida que seguían, ya que de acuerdo a datos del Centro de Memoria Histórica, esta era una de las facciones que más dinero generaba por el comercio de cocaína y la minería ilegal. Los resultados del referéndum dejan un escenario totalmente abierto e inédito, dado que no se había previsto un posible "plan B" por si ganaba el "no" en el plebiscito.