A pesar de que Tesla ha apostado recientemente por el sistema de radar para dar vida a su sistema autónomo de conducción, parece que el resto de la industria está poniendo el foco de la tecnología en las cámaras. No se trata en ningún caso de que una tecnología sea alternativa a la otra, más bien se complementan, pero la usada principalmente es la que determina la balanza respecto al gobierno autónomo del coche, y lo más importante, al estimulo que hace al procesador tomar una decisión.

En este sentido, BMW, Toyota y Allianz tienen los ojos puesto en la tecnología de Nauto, y más especialmente en sus cámaras, como el sistema por defecto que convertirá a los vehículos actuales en autónomos, al menos en lo que a reconocimiento del entorno se refiere. Las tres compañías, a través de sus filiales de riesgo, BMW iVentures, Instituto de Investigación de Toyota y Allianz Ventures, han invertido en Nauto una cantidad no revelada con el fin de tener participaciones en el futuro de esta tecnología.

Pero, ¿qué tiene de especial la tecnología de Nauto? La compañía, fundada en el 2005, utiliza una combinación de cámaras, sensores de movimiento y tracking por GPS combinando con un sistema de inteligencia artificial que es capaz de, a través de las cámaras, ver en tiempo real lo que está pasando en la carretera, mapeando los elementos y anticipándose a los movimientos de los mismos, como otros vehículos, animales o personas.

Lo interesante del asunto es que la tecnología de Nauto es capaz de utilizar cámaras internas del coche para analizar la situación: por ejemplo, tanto si se da una situación de riesgo en la carretera, o el conductor está distraído, la tecnología de Nauto es capaz de alertarle en tiempo real para reorientar la marcha y evitar accidentes.

Los sistemas de Nauto, por tanto, registran automáticamente los datos cuando detectan va a producirse una colisión combinando las cámaras externas e internas del coche.