El documental colaborativo acorta la distancia que existe entre la historia y el espectador básicamente porque esta viene de la mano del mismo creador, es decir, del mismo protagonista. En los documentales tradicionales (por llamarlos de alguna manera) es un director o productor los que tienen interés en una historia, la siguen, la filman, la editan y la presentan al público. En este proceso, inevitablemente y por la naturaleza de los procesos que se conjuntan en la creación de este tipo de materiales, la visión e interés de los creadores incide directamente en la historia. Incluso se dice que no hay tal cosa como un documental puro.

Sin meternos a ese tema con tantas aristas, cabe decir que el documental participativo viene de la mano de aquellos protagonistas de las historias; además, en trabajos más recientes, son estas mismas personas quienes se encargan de todo el proceso de creación del documental.

Algunos ejemplos de documentales colaborativos o participativos son los realizados en el taller de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (DDESER) en el Valle del Mezquital, impartido a jóvens hñä hñü y tzetzales bajo la temática de la campaña "Yo Soy Mi Cuerpo. Autorretratos con jóvenes indígenas". El resultado son materiales interesantísimos sobre estos jóvenes y la particular problemática de ejercer sus derechos sexuales y reproductivos dentro de su comunidad.

Otro ejemplo son los documentales creados en el proyecto "La Calle Cuenta", realizados en barrios de la periferia de la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México. Los encargados de este proyecto explican su labor en el sitio oficial de la siguiente manera: "La Calle Cuenta es un colectivo con varios frentes, pero un solo eje: el cine documental en comunidad. Hacemos documental participativo, talleres de realización documental, caravanas de cine comunitario."

Por otro lado, este proyecto no solo busca la creación y sí ser una "estrategia para la cultura de paz" ya que, Santa Cecilia, barrio en el que comenzaron las actividades de La Calle Cuenta, es uno de los de mayor incidencia delictiva en el Área Metropolitana de Guadalajara. El capital social que se crea a partir de los documentales, la auto-representación y la oportunidad de contar sus propias historias hacen creer a sus organizadores, y así lo han expresado, que: "estas formas de agencia estimulan a la cultura de paz para que comunidades, municipales o barrios, puedan reclamar y revitalizar al espacio público desde la esfera de lo local con proyección al reconocimiento global. "

Liberarte / Documental Participativo from La Calle Cuenta on Vimeo.

Otra versión de documentales colaborativos se da cuando a partir de una convocatoria, ya sea de un director o una organización, invitan a las personas a participar con su versión de la historia o su punto de vista. Esto es muy parecido al famoso filme Life in a Day, cuando miles de personas atendieron el llamado de contar su día del 24 de julio de 2010. Otro ejemplo similar es el de Un día en la ciudad del director Álex Lora.

Así mismo, en esta misma categoría de este género cinematográfico se encuentran los documentales realizados en movimientos sociales, como en Egipto durante la toma de la plaza Tahir y en España durante el llamado 15M. Estos materiales dan ejemplo de la importancia de los testimonios de los protagonistas de dichos movimientos y cómo la combinación del periodismo ciudadano, Internet y las redes sociales han revolucionado la forma de informar sobre los movimientos más sensibles desde el corazón de los mismos.

Uno de estos documentales es 99%: The Occupy Wall Street Collaborative Film, realizado con material de más de 100 colaboradores sobre el movimiento Occupy Wall Street (OWS) realizado en 2011 para protestar contra la desigualdad económica en todo el mundo e inspirado, precisamente, por el el movimiento 15M español.

Por fortuna, existen muchos otros ejemplos de este tipo de documentales en las que personas de todo el mundo pueden dar su respuesta y visión de temas que interesan a todos. Sin duda, se saca provecho de la hiperconectividad en la que vivimos utilizándola para atender temas que nos son vitales. Tal como lo expresa Daniel Aparicio González, de la Universidad Complutense de Madrid, en el documento Retos y oportunidades en el documental audiovisual: ubicuidad, colaboración y participación ciudadana:

Los diferentes niveles de apertura que han experimentado la cultura en general, y el documental en particular, abren variadas y esperanzadoras posibilidades de participación ciudadana en los asuntos colectivos y públicos.

Otros sitios que pueden ser recomendables si te interesó o interesa el documental participativo y colaborativo son:

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