Samsung y el operador SK Telecom han sido los primeros actores de la carrera del 5G en probar y obtener resultados satisfactorios en transferencia al aire libre en estaciones base que soportan la nueva tecnología en el espectro de 28 GHz. Se trata de un gran avance, pues una transferencia, o hangover es lo que permite que un terminal haga un cambio de estaciones base de manera invisible a medida que el usuario se mueve o la cobertura es baja y conviene buscar una solución para aumentarla.

Es importante comenzar a hacer pruebas con ondas milimétricas en las estaciones base, pues serán las encargadas de ofrecer velocidades cercanas al gigabit por segundo en la era del 5G. La puesta en marcha del sistema comenzó en agosto de 2015, y no ha sido hasta ahora cuando han probado en profundidad aspectos como la cobertura, velocidad de transmisión, pérdidas ante obstáculos, etc.

En el proceso, también han realizado pruebas multimedia que vayan más allá de probar streaming en 4K. La complicación se da en el directo con baja latencia, comprobable en videollamadas en Full HD actualmente fuera de lo posible en conexiones 4G con latencias medias. Es posible, pero las conversaciones se entrecortan y con ello, se dice adiós a la fluidez.

Con estas pruebas, el responsable de redes del operador afirma estar un paso más cerca a suministrar servicios pre-5G y 5G, aunque el entorno sobre el que se han realizado las pruebas es muy distinto al de la vida real donde se pondrá en práctica la nueva generación de redes. Hay que recordar que la industria se acerca al año en que parece que podría llegar un estándar final, 2020. Hasta esa fecha, todas las pruebas sólo sirven como indicativo de ciertas ventajas de las que se puede disponer, pero que podrían estar, o no, en la versión final.