Capitán Trueno

Imagen de Juanma Ramos.

El cómic español está de luto. Según anuncia el diario El Punt Avui, el escritor barcelonés Víctor Mora Pujadas ha muerto a la edad de 85 años. Su fallecimiento deja huérfano a su gran obra maestra, El Capitán Trueno, que este año cumplió su sexagésimo aniversario.

La serie de aventuras, escrita por Mora y dibujada por Miguel Ambrosio Zaragoza (Ambrós), se convirtió en un gran éxito tras su publicación en 1956. El Capitán Trueno es un clásico del cómic español al narrar las aventuras de un caballero medieval que, durante la Tercera Cruzada, recorría el mundo como defensor de la justicia y de los oprimidos. Sus idas y venidas, siempre acompañado de Goliath, Crispín y su novia Sigrid, reina de la isla de Thule, fueron leídas por millones de personas durante la dictadura franquista.

Víctor Mora, que se había exiliado a Francia con sólo ocho años tras el final de la Guerra Civil, vivió en sus carnes los efectos de la represión y la censura. Tras El Capitán Trueno, el guionista creó más de doscientos personajes de cómic y trató de publicar en 1966 una novela ambientada en el régimen franquista, Los plátanos de Barcelona, que sería censurada hasta 1972. El reconocimiento al escritor catalán no sólo vino por parte del público, sino que Mora también recibió galardones como la Cruz de Sant Jordi en 1997 o el Premio del Salón del Cómic en 1998, además de ser nombrado Caballero de las Artes y las Ciencias de Francia.

Cualquier homenaje a su figura se queda corto por la influencia que este autor tuvo sobre varias generaciones. Según informó RTVE, El Capitán Trueno se convirtió en el cómic más vendido de la historia de España, con dos series que vendían 350.000 ejemplares a la semana, un millón cada mes. Su célebre personaje, que se queda huérfano tras la muerte de Ambrós en los noventa y el fallecimiento de Mora, fue el primer héroe cómico que luchaba contra tiranos y malvados. O, en palabras de Manuel Vázquez Montalbán, "El Capitán Trueno fue un discurso progresista en medio de la ortodoxia franquista". Sin su imaginación y su pluma, este oasis en medio del régimen jamás hubiera existido. Que la tierra le sea leve.