El estudio de la eficiencia energética y del consumo en carretera es una de las disciplinas más importantes para los fabricantes de automóvil. No solo como ventaja competitiva, también como herramienta de mercado de cara a mostrar a los usuarios una cara más amigable en cuanto al impacto medioambiental, en el consumo y en el bolsillo del conductor.

Los cambios en los sistemas de inyección y la sofisiticación de procesos han permitido tener coches mucho más eficientes y menos contaminantes, pero todavía hay mucha energía que genera un vehículo y que se desperdicia por el camino. No obstante, Audi puede haber encontrado una forma de aprovechar esta energía y convertirla en algo útil para el propio coche: los baches.

Sí, la compañía ha desarrollado una suspensión activa llamada Erot que es capaz de sustituir los hidráulicos de la suspensión por electromecánicos de forma que, cada curva o cada bache en el que actúe la suspensión de forma activa, sea capaz de inducir energía energía cinética en el coche, para luego ser utilizada en la recarga de baterías en coches eléctricos o para la alimentación de otros sistemas de navegación.

Este sistema de suspensión es capaz de generar una producción energética promedio de 100 a 150 vatios: hasta 3 vatios en una autopista en buen estado pero hasta 613 vatios en una carretera secundaria con muchas curvas o baches.

Sí, esta energía no es suficiente como para mantener el coche en marcha de forma autónoma, pero es justo la que necesitan muchos sistemas auxiliares que, de usarla, podría permitir reducir el consumo medio del coche, sobre todo eléctricos.

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.