A última hora de la noche, la periodista María Peral publicaba en El Español la anulación de las tasas judiciales para personas jurídicas por parte del Tribunal Constitucional, en respuesta al recurso presentado por el PSOE. La sentencia, que acaba de ser publicada, tumba una de las medidas más polémicas aprobada por Alberto Ruiz Gallardón como ministro de Justicia. Esta anulación, al declarar la "inconstitucionalidad" del tributo, "sería imposible sin uno de los movimientos más activos en redes sociales en los últimos años, la Brigada Tuitera.

La medida de Gallardón implicaba que había que pagar un tributo si se quería ir a un pleito, algo que vulneraba un derecho fundamental como el acceso a la Justicia

La plataforma nació en el año 2012 como respuesta a la imposición de las tasas judiciales a propuesta de Ruiz Gallardón. "Las tasas implicaban que, para acceder a un tribunal cuando alguien tiene un pleito, hay que pagar un tributo para que el juzgado tramite la demanda", según explica a Hipertextual Gerardo Pérez Sánchez, abogado y profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de La Laguna. Las tasas judiciales impuestas por Gallardón debían ser pagadas en un primer momento por personas físicas y jurídicas, es decir, por todos los particulares, autónomos, pequeñas y medianas empresas, ONGs o asociaciones en caso de querer acceder a la justicia para poner una demanda o recurrir una sentencia.

Se tumba "una situación de manifiesta injusticia"

Esto iba en contra, como recuerda Pérez Sánchez, de la propia doctrina del Tribunal Constitucional, que ya había establecido anteriormente que la tutela judicial efectiva, es decir, el acceso a la justicia, era un derecho fundamental y no podía ser limitado por motivos económicos. "Ya existían tasas judiciales antes de 2012, pero afectaban a multinacionales y empresas con beneficios superiores a los seis millones de euros", comenta el jurista, dado que se consideraba que en este caso no se veía afectado el acceso a la justicia por razones económicas.

La Brigada Tuitera señala que la sentencia es "buena", pero que llega "tarde" y que resulta "lamentable" que no incluya la devolución de las tasas

Fue entonces cuando se constituyó la Brigada Tuitera, una plataforma en la que participaron en su fundación juristas como José Muelas, abogado y actualmente decano del Colegio de Abogados de Cartagena. En declaraciones a Hipertextual, el jurista califica la sentencia como "buena y tardía", dado que el Tribunal Constitucional ha empleado "cuatro años en resolver una situación de manifiesta injusticia". "Es lamentable que haya pasado una legislatura" para anular la medida de Gallardón. A juicio de uno de los promotores de Brigada Tuitera, "también es lamentable que no se devuelvan las tasas", que fueron creadas, según el propio artículo 11 de la Ley 10/2012, de 20 de noviembre, para vincularse a la asistencia jurídica gratuita. Algo que no ha ocurrido, según Muelas, dado que los "abogados de la zona Ministerio no han cobrado todavía el turno de oficio de los 34 millones de euros, cuando las tasas han recaudado 500 millones de euros".

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La Brigada Tuitera, en el momento de registrar en el Congreso la propuesta para derogar las tasas judiciales a personas jurídicas. Fuente: Brigada Tuitera

Brigada Tuitera, tras la aprobación de la ley el 20 de noviembre de 2012, publicó el Manifiesto #T, en el que pedían la derogación del "tasazo", además de promover "una justicia independiente, con medios y cercana al administrado". El movimiento se encargó entonces de llamar la atención sobre el gravísimo problema que suponía generalizar las tasas judiciales y, con ello, limitar un derecho fundamental. "Creo que la coordinación de actuaciones a través de Twitter para conseguir una repercusión, así como el conocimiento del problema por parte de mucha más gente fue inédito", explica a este medio Sergio Carrasco, abogado especializado en derecho tecnológico y presidente de la Asociación Derecho en Red. En su opinión, la agrupación de miles de juristas en Twitter y otras redes para manifestar su rechazo al "tasazo" de Gallardón recuerda a otros movimientos anteriores, como los que se opusieron a la Ley Sinde o incluso a Democracia Real Ya. En este caso, sin embargo, como dice Pérez Sánchez, colaborador de Brigada Tuitera, la plataforma "no dependía de ninguna ideología". Su logro fue, en palabras de Carrasco, "conseguir varias veces ser tendencia, siendo un tema que parece ser más propio sólo de un sector muy específico".

Las redes sociales sirvieron como "sistema nervioso" del movimiento, que se expandió fuera de ellas contactando con partidos políticos y logrando aprobar proposiciones en Parlamentos regionales y en el Congreso

Muelas añade además que las redes sociales han servido como "sistema nervioso" para comunicar y auto-organizar a miles de profesionales. Según sus estimaciones, cerca de 11.000 personas han empleado el logotipo #T de la plataforma como adhesión a sus planteamientos. Brigada Tuitera no sólo logró "hacer ruido" en redes sociales. El movimiento también inició varios contactos con partidos políticos, haciendo que nueve Parlamentos autonómicos como el de Andalucía, Aragón, Madrid, País Vasco o Navarra, entre otros, aprobasen sendas proposiciones rechazando el "tasazo" de Gallardón, al igual que las Cortes Generales en la pasada legislatura. La plataforma incluso hizo rectificar al ministro Rafael Catalán, cuando éste accedió al cargo en sustitución de Gallardón, que dimitió por la posición del PP sobre la ley del aborto. El ahora titular en funciones de Justicia modificó la normativa -a través del Real Decreto-ley 1/2015, de 27 de febrero-, para que las personas físicas, es decir, los particulares, no tuvieran que pagar ningún tributo para disfrutar de este derecho fundamental. "Me emociona haberlo conseguido", dice Muelas a Hipertextual, en referencia no sólo a aquella disposición, sino también a la sentencia del Alto Tribunal.

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Coincidiendo con el segundo aniversario de la entrada en vigor de las tasas judiciales generalizadas, la Brigada Tuitera volvió a manifestarse en contra. Fuente: Brigada Tuitera

La exención de las tasas judiciales fue un respaldo muy importante para Brigada Tuitera, una agrupación que desde sus inicios ha contado con abogados, procuradores, profesores de Derecho y otros juristas entre sus filas. Pérez Sánchez, en base a su experiencia como abogado, señala que el "tasazo" de Gallardón vulneró un derecho fundamental reconocido en el artículo 24 de la Constitución Española. "Han pasado cuatro años y la medida ha ocasionado por un gran daño tanto a empresas como a particulares", lamenta. "Las redes sociales, que en muchas ocasiones tienen muy mala fama, también se usan para defender causas justas", resalta. Brigada Tuitera se creó como un movimiento "intuitivo y anónimo" para luchar contra una medida que afectó por igual a particulares y a asociaciones, pequeñas y medianas empresas u ONGs. "Y más en crisis económica", destaca el abogado, quien ha visto cómo muchas personas físicas y jurídicas rechazaban acudir a la Justicia por no poder asumir los costes. "La prioridad era acabar con las tasas judiciales para mostrar que no sólo protestábamos, sino que también conseguíamos cosas", sostiene Muelas.

Las tasas judiciales han ocasionado "un gran daño" tanto a particulares como a empresas, al limitar por razones económicas la posibilidad de poner una demanda o recurrir una sentencia

La sentencia del Tribunal Constitucional no sólo tumba el "tasazo" de Gallardón, sino que reconoce indirectamente el trabajo de miles de profesionales agrupados en torno a la Brigada Tuitera. Una vez anuladas las tasas judiciales de 2012, los expertos coinciden en que todavía queda mucho trabajo por hacer. "Debemos lograr una Justicia de calidad", recuerda a este medio el profesor de la Universidad de la Laguna. La dignificación del turno de oficio y el incremento de medios en forma de más plazas para jueces o secretarios judiciales son alguna de las reivindicaciones que plantea ahora el movimiento. Muelas también recuerda la necesidad de "despolitizar la Justicia" y aumentar la inversión presupuestaria, que actualmente ronda los 1.500 millones de euros anuales "frente a los 2.500 millones de euros que cuestan ahora los diputados provinciales y consejeros", apunta. Entre sus quejas también se encuentra la mejora de LexNet, un sistema que a priori modernizaría la Justicia, pero que "refleja chapuzas importantes", como la privacidad de los datos de los pleitos, la poca formación de juzgados y funcionarios o la imposibilidad de usar un sistema operativo que no fuera Windows. En opinión de Muelas, "no hay una filosofía de fondo para implantar esta plataforma", a diferencia de otros países europeos, donde a su juicio sí se está haciendo el salto tecnológico "con criterios de racionalidad sin vulnerar derechos fundamentales". La victoria conseguida con las tasas judiciales anima ahora a los fundadores y colaboradores de Brigada Tuitera a continuar su activismo en redes sociales y fuera de ellas.