En los dos últimos años, las TV OLED de LG y las SUHD de Samsung han copado, merecidamente, todos los titulares en lo que respecta a la mayor calidad de imagen en televisores del mercado. La tecnología OLED era la gran rival a batir por su pureza de negros, contraste infinito y carencia de fugas de luz, hasta que Samsung demostró que con ciertos avances técnicos, el LCD/LED aún tenía mucho que decir. Con la presentación de los tres modelos planos (65", 75" y 100") de la serie ZD9 con Android TV 6, Sony aspira a superar las soluciones de la competencia, y tiene argumentos para ello.

El primer paso es integrar un procesador 4K HDR un 40% más potente que el anterior X1. Gracias a esa diferencia se consigue mejor reducción de ruido, más precisión en la mejora del detalle, mejor contraste y tratamiento del color y un tratamiento del banding más suave.

Así, por ejemplo, al convertir un vídeo SDR (rango dinámico estándar) a HDR, pasará de convertir el fotograma entero a hacerlo según los objetos que detecte. Así se consigue mejor contraste por zonas y objetos más visibles y detallados en las áreas oscuras. Con Super Bit Mapping 4K HDR se soluciona el problema del banding gracias a la ruptura de las bandas de color introducidas por procesamiento de 14 bits frente a fuentes de 8 y 10 bits.

Pese a que las mejoras que se pueden efectuar sobre el vídeo son muy buenas, la verdadera joya de la serie ZD9 es su "Backligt Master Drive", que traducido a un lenguaje común se puede entender como el controlador de la retroiluminación. Sí, ahora los televisores LED también se pueden apagar a su antojo, buscando lo que ofrecen las OLED.

Tras verlo en modelos de Samsung, Sony integra ahora un sistema que, en vez de controlar zonas, controla los LED individualmente, lo que otorga un control mucho mayor. Todo ello, en una disposición que a diferencia de los modelos convencionales, distribuye los LED en forma de diamante.

"Marketing en nuevos modelos, lo normal". No, lo cierto es que la serie ZD9 de Sony tiene mucho que decir en este sentido. En una prueba realizada a oscuras no se ha observado un nivel de negros perceptible, saltando a la vista que, efectivamente, gran parte del televisor estaba apagada. Otra ventaja presentada por Sony en sus televisores es un algoritmo de iluminación, que centra la luz del LED emitida en un punto de manera más precisa, lo que hace que no se disperse y el contraste sea superior. De esta manera, en vez de existir halos que se esparcen y matan el negro alrededor de ciertos objetos, éste es lo más puro posible con la luz centrada.

La conclusión a priori es que, si bien no se puede decir que supere a la tecnología OLED, la nueva serie ZD9 de Sony tiene factores para competir de tú a tú con lo mejor del mercado. No sólo presenta los modos mencionados, sino que con el brillo en bits más alto del mercado ofrece el HDR más acusado que se puede ver a día de hoy.

Los modelos de 65" y 75" estarán a la venta al final del verano a un precio de 5.000 y 8.000 euros respectivamente, mientras que el modelo de 100" que llegará más tarde, tendrá un precio de 70000 euros. Se observa aquí el cambio de estrategia de Sony pasando de centrarse en el mercado generalista a hacerlo en el sector premium.