Princesas méxico

narghee-la

Una de las frases más entrañables para quienes vivimos la infancia en la década de los noventa es la que dice el personaje Sarah Crewe en el filme *La Princesita:* “Yo soy una princesa, lo son todas las mujeres, aunque vivan en sucios y viejos desvanes, aunque se vistan con harapos, aunque no sean hermosas, listas o jóvenes. **Todas somos princesas.”**

No conozco alguna niña que no se haya obsesionado con las princesas de los cuentos clásicos de Charles Perrault, Hans Christian Andersen, los hermanos Grimm o las princesas azucaradas de Disney.

Las cosas no han cambiado mucho desde tiempos del rey Shariar

Los cambios que han tenido las sociedades en las últimas décadas, exigen personajes fuertes e independientes que la industria del entretenimiento ha tenido que incorporar en sus historias. Pero las mujeres de generaciones anteriores que hemos escuchado toda nuestra vida historias como Cenicienta, tenemos un arquetipo difícil de remover.

**Las protagonistas de los cuentos clásicos eran víctimas eternas de las circunstancias,** por ejemplo, las esposas de Barba Azul eran asesinadas por su curiosidad o la historia de Sherezada que sobrevive mil y una noches a la ira del rey Shariar, quien después de un despecho por el engaño de su esposa se promete matar a todas las vírgenes de su reino después de acostarse con ellas.

narghee-la

Tristemente, la realidad siempre supera a la ficción. En el planeta hay 25 naciones que acumulan el 50% de los asesinatos a mujeres. Uno de ellos es México que tiene una cifra de 6.4 feminicidios diarios, según el Observatorio Feminicidio.

¿Qué diferencia a los feminicidios de otros tipos de asesinatos? Que son crímenes de odio donde el principal motivo es su sexo y los roles tradicionales que se asocian a las mujeres. Muchos de estos crímenes vienen acompañados de humillaciones y violencia sexual.

México tiene algunos de los lugares más peligrosos para ser mujer

Ave Barrera y Lola Horner crearon un libro que mezcla los cuentos clásicos con historias de nota roja demostrando que si todas las mujeres somos princesas, como dice Sarah Crewer, en México no todas tienen un final feliz. El libro se llama [*21.000 princesas*](https://issuu.com/avebarrera/docs/21000princesas) y es un libro artístico, donde algunos detalles de las notas han sido alterados con fines literarios. No por ello deja de ser menos verdadero el horror de los crímenes de odio contra las mujeres.

“Las cosas no han cambiado mucho desde tiempos del rey Shariar. Actualmente y según datos oficiales, México es uno de los 25 países que concentran más de la mitad de todos los crímenes cometidos contra mujeres y niñas a escala global”, dice el epílogo de *21.000 princesas*, el cual ganó el premio al Libro de Artista Lía 2015 y sus creadoras han destinado parte del premio a imprimir réplicas en papel albanene para su distribución gratuita.

Unos pocos kilómetros al norte de la Ciudad de México se encuentra uno de **los lugares más peligrosos para ser mujer en el mundo:** Ecatepec, donde por cada 100.000 habitantes ocurren casi 12 feminicidios. [Acapulco,](https://hipertextual.com/2016/04/acapulco) la playa en la que alguna vez las estrellas de Hollywood celebraban extraordinarias fiestas también se ha convertido en un lugar peligroso para ser mujer, pues es el segundo municipio mexicano con más feminicidios.

Sin mencionar a Ciudad Juárez, actualmente la tercera con más asesinatos contra mujeres y que se hizo mundialmente famosa en la década de los noventa por la desaparición de niñas y mujeres que hasta 2013 sumaban 1.800. En México, parece haber material de sobra para este tipo de historias que definitivamente no son un cuento de hadas.