"Que España esté en el sur de Europa distorsiona la percepción de su territorio. Parece que es menor que el de Alemania, por ejemplo, cuando es considerablemente más extenso". Esta afirmación pertenece a Sergio del Molino, escritor del ensayo *La España vacía. Viaje por un país que nunca fue* (Turner Noema, 2016). El periodista madrileño repasa en sus páginas la situación de las regiones más despobladas y su diáspora rural. Uno de sus análisis también se centra en la percepción geográfica sobre este territorio invisible, casi sin gente y abandonado a su suerte. Es aquí donde del Molino sorprende mencionando la **proyección Mercator**, un sistema por el que los mapamundis engañan a nuestro cerebro.

La proyección de Mercator logra representar sobre el plano la curvatura de la Tierra, pero presenta inconvenientes

En 1569, el geógrafo y matemático **Gerardus Mercator** ideó un tipo de proyección cartográfica que servía para elaborar mapas de la superficie terrestre. Así fue como publicó dieciocho hojas del *Nuevo y más completo globo terráqueo adaptado para la navegación*, un mapamundi en el que representaba por primera vez la superficie de la Tierra proyectada "sobre un cilindro tangente al planeta por el ecuador", según explican desde la Universidad de Granada. Este sistema, que supuso una auténtica revolución, distorsiona el área de los diferentes territorios.

US Government USGS (Wikimedia)

Como bien apuntaba del Molino, la superficie de los países y regiones más cercanos a los polos se amplía con el fin de que los meridianos parezcan líneas rectas verticales. Por el contrario, las zonas más cercanas al ecuador aparecían más pequeñas de lo que en realidad son. O, en palabras del periodista, Finlandia "parece ocupar el doble de espacio que España, cuando en realidad es un tercio más pequeña". La proyección de Mercator logra **representar sobre el plano la curvatura de la Tierra**, pero no sin inconvenientes. Groenlandia, por ejemplo, parece mucho mayor que Australia, recuerda del Molino, cuando este segundo país es cinco veces más grande que la región danesa.

Mapamundi realizado con la proyección Mercator. Se observa el tamaño (ficticio) de Groenlandia frente al de Australia. Fuente: Strebe (Wikimedia)

Comparación entre el tamaño real de Groenlandia y Australia. Fuente: Benjamin Hell (Wikimedia)

Según explica el blog *La aventura de la ciencia*, "la proyección de Mercator creó mapas más exactos y útiles para la navegación que ninguno hasta entonces". Ésa fue la razón por la que este sistema de proyección cartográfica se popularizó desde el siglo XVIII hasta llegar a nuestros días. Su aportación en geografía, por tanto, es comparable a la de Copérnico en astronomía, ya que gracias a él, se superaron las concepciones de la Edad Media.

Una de las distorsiones más conocidas se produce en África, catorce veces mayor que Groenlandia, que aparece más pequeña en el mapamundi

La comparación entre Groenlandia y Finlandia no es la única que demuestra **cómo la proyección hace que los mapamundis engañen a nuestro cerebro**. México, por ejemplo, parece un país más pequeño que Alaska. África también se asemeja en dimensiones a Groenlandia. Sin embargo, nada de esto es real.

El territorio mexicano es algo mayor que el estado número 49 de EEUU, pero su cercanía al ecuador terrestre reduce su tamaño en cualquier mapamundi. En el segundo caso, **el continente africano es catorce veces más grande que la zona polar**. *BoredPanda* hizo una fantástica recopilación para ilustrar estas diferencias. En estos dos ejemplos de Rusia y África o Canadá y América Latina, las distorsiones que produce la proyección Mercator se observan a la perfección:

BoredPanda

BoredPanda

El "engaño" del sistema ideado por Gerardus Mercator no se limita sólo a los mapamundis tradicionales. **Google Maps** también emplea este tipo de proyección cartográfica en sus representaciones e incluso hay juegos en los que podemos poner a prueba nuestros conocimientos sobre geografía. Aunque hoy en día existen más sistemas, como la **proyección de Lambert** o la **proyección de Winkel-Tripel**, la idea de Mercator marcó un punto de inflexión histórico. Deberíamos recordarlo cuando, mirando un mapa, elijamos nuestro próximo destino.