Durante julio una fotografía viral puso a temblar a la empresa mexicana de enlatados La Costeña. Una selfie de dos hombres en la planta de Ecatepec mostraba a uno de ellos con los pantalones bajados supuestamente orinando sobre la línea de producción de chiles jalapeños. Por supuesto, la imagen enojó a miles.

Supuestamente todo se trataba de una broma

La Costeña es una marca mexicana que tiene más de noventa años enlatando chiles, frijoles, maíz y vegetales. La Costeña... ¡Por sabor!, es uno de los eslóganes publicitarios más conocidos en México y por décadas ha sido la opción en millones de hogares en los 40 países donde distribuye sus productos, sin embargo, una vez más la velocidad y el alcance de Internet han demostrado el poder de lo viral.

Facebook

Después de que la imagen fuera compartida cientos de veces, los empleados que aparecen el la fotografía fueron identificados y despedidos. Eran empleados temporales, contratados para la temporada de chiles de julio a septiembre. Supuestamente, todo se trataba de una broma.

La lenta reacción de la empresa, le costó un par más de tropiezos, algunos trolls sacaron falsos comunicados insultando a los clientes y sólo empeoraron la situación. El comunicado oficial decía que “los niveles de higiene y calidad del producto nunca se vieron comprometidos.”

Sin embargo, las autoridades decidieron averiguar y encontraron irregularidades en la planta de Ecatepec como mal lavado de manos por parte de los empleados, uso inadecuado de guantes y cofia y coladeras sin rejillas donde podría introducirse fauna nociva.

¿Una fotografía será capaz de debilitar un imperio de noventa años?

Además, fueron decomisadas 12.264 latas con un valor de medio millón de pesos, algunas de las cuales serán examinadas para buscar contaminantes que pongan en peligro la salud de los consumidores. De encontrarlos, la empresa pagará entre 800.000 y un 1.121.000 pesos en multas.

Pero los daños más profundos y difíciles de calcular son los que tendrá La Costeña con su imagen y la confianza de los consumidores. ¿Una fotografía será capaz de debilitar un imperio de noventa años? Todavía está por verse.