Los beneficios netos de la compañía surcoreana, que es el mayor fabricante de teléfonos y chips del mundo, crecieron hasta los 8,1 billones de wones surcoreanos (6.900 millones de dólares). Supera las expectativas de los analistas, recogidas por Thomson Reuters, que situaban sus ganancias en los 7,8 billones de wones y supone sus mejores resultados trimestrales desde el 2014.

Supone un crecimiento del 17,4% comparado con el mismo periodo del año anterior, gracias al buen rendimiento del Galaxy S7 y a la caída en ventas de su máximo rival, la californiana Apple.

Samsung estima, ya que los resultados y el desglose se comunicarán a finales de julio, unas ventas por valor de 50 billones de wones, lo que supone un moderado crecimiento del 3% con respecto al año anterior en el mismo periodo.

El valor de acción sigue creciendo y ya han subido casi un 14,8% en el último año, y un 22% en los últimos seis meses.

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