En la ilustración anterior, una enana blanca -una estrella que ha agotado su combustible- azota con un "rayo misterioso" a una enana roja -una estrella relativamente fría que emite poca luz-. La imagen no es falsa, sino que representa una curiosa pareja de estrellas binaria descubierta por el telescopio VLT (Very Large Telescope). El sistema AR Scorpii, situado a 380 años luz de la Tierra, presenta particularidades que han sorprendido a los investigadores, según explican en un trabajo publicado en Nature.

Los electrones, al ser acelerados casi a la velocidad de la luz, emiten ráfagas de radiación que azotan la estrella enana roja del sistema

Esta pareja de estrellas presenta un comportamiento diferente a todo lo que conocíamos hasta el momento. La enana blanca, al girar sobre sí misma a gran velocidad, impulsa electrones a velocidades cercanas a las de la luz. Estas partículas energéticas emiten "chorros" de radiación en forma de ráfagas que azotan a la segunda estrella del sistema, la enana roja. Este proceso hace que AR Scorpii pulse o brille de forma dramática cada 1,97 minutos, con una radiación que puede ir desde las ondas de radio hasta el ultravioleta.

La enana blanca cuenta además con un tamaño parecido al de la Tierra, sólo que su masa es 200.000 veces mayor. La enana roja fría, por su parte, presenta un tercio de la masa del Sol. El comportamiento de las estrellas ha sido calificado por los científicos como "salvaje". Ambas se orbitan mutuamente cada 3,6 horas y el azote en forma de "rayo misterioso" provoca que el sistema AR Scorpii pulse o brille de forma periódica.

Según Tom Marsh, del grupo de astrofísica de la Universidad de Warwick, "AR Scorpii fue descubierto hace más de 40 años, pero su verdadera naturaleza no ha sido desvelada hasta que empezamos a observar en el año 2015. Nos dimos cuenta de que estábamos viendo algo extraordinario pocos minutos después de comenzar las observaciones". De acuerdo a las conclusiones presentadas en Nature, sus propiedades son tan únicas como intrigantes. Por ejemplo, uno de los misterios que no revela el trabajo es la fuente de los electrones que acelera la enana blanca y que, en primer caso, son el origen de las ráfagas observadas en esta pareja de estrellas.

AR Scorpii, observado por primera vez en 1970, ya mostraba fluctuaciones regulares en su brillo. Sin embargo, no ha sido hasta ahora cuando se ha desvelado el mecanismo de los pulsos detectados. La verdadera fuerza detrás de estos brillos, explicada gracias a la colaboración de científicos profesionales y astrónomos aficionados, ha mostrado un proceso único en forma de "azote radiactivo" de una de las dos estrellas del sistema. Aunque inicialmente la pareja fue identificada como "solitaria estrella variable", lo cierto es que las investigaciones han demostrado un comportamiento sorprendente y desconocido hasta la fecha.