Imagina que compras un coche y el fabricante te pide que le des una lista de deseos, de mejoras que te gustaría recibir basadas en el software, es decir, añadir y mejorar funciones al sistema multimedia, a los ajustes del coche, etcétera. Además el fabricante te diría que al menos dos veces al año tu coche recibirá este tipo de actualizaciones basadas en las opiniones de todos los clientes de ese modelo y marca. ¿Te gustaría? Seguramente sí, pero ahora mismo las actualizaciones OTA (Over-The-Air) para los coches son algo muy raro, y tan solo un pequeño puñado de fabricantes las ofrecen.

Que el fabricante de tu coche te garantice eso solo se traduce en una cosa: confianza en su producto. Esta empresa te diría abiertamente que está totalmente preocupada por su coche, que continuará trabajando muy duro no solo para presentar una revisión cada 2 o 3 años del modelo para otros clientes o solucionar gravísimos problemas. Las actualizaciones OTA significan que sabes que un equipo de personas estará trabajando para mejorar tu coche, ¿no es eso algo precioso?

Interior Tesla Model S

Las actualizaciones OTA se traduce en un mejor servicio postventa y en una fidelización muy elevada.

Las actualizaciones OTA reducen la sensación de que a los 2 o 3 años tu coche se sienta viejo, una sensación que los fabricantes buscan para que antes de que el coche deje de ofrecerte el servicio de forma decente, tú querrás cambiarlo. Cuando un fabricante se preocupa por actualizar sus coches con el único objetivo de ofrecer más funciones a sus clientes sin exigirles pagos de nuevos accesorios solo se traduce en una cosa: lo más posible es que tu próximo coche lo cambies en más tiempo pero además que siga siendo de la misma marca.

Todo esto seguro que te ha llenado la cabeza de "Tesla" porque son los únicos que están potenciando esta vía pero muchos fabricantes están trabajando en este campo. Tesla lo ha tenido muy sencillo porque no tiene coches viejos, ni un gran catálogo y desde el Model S todos están conectados a Internet, pero fabricantes del tamaño de Ford tienen que pensar muy bien cómo hacerlo porque este equipo tendrá que dar soporte a decenas de modelos y variantes de equipamiento. Tienen que ser muy eficientes y no lanzar una actualización OTA cada 2 años porque su catálogo sea muy grande. El problema logístico es algo que Tesla no tiene ni sufre.

Las actualizaciones OTA ponen al cliente en un pedestal, que es donde nos gusta encontrarnos cuando nos gastamos tanto dinero en un método de transporte, y por ello antes o más tarde todos los fabricantes las ofrecerán de forma gratuita. El que no lo haga, no tiene sitio en el nuevo sector del automóvil.