Ya estaba a la cabeza, pero con esta nueva inversión Uber tiene la posición de liderazgo en lo que a valoraciones de empresas tecnológicas se refiere. La empresa californiana ha alcanzado la, nada desdeñable, **cifra de 62.500 millones de dólares**.

El objetivo es invertir no menos de 250 millones en diferentes ciudades de Arabia SaudíEsta vez, los fondos vienen directamente desde Oriente Medio. Un nuevo cheque de 3.500 millones de dólares financiados por los petrodólares del inversor Yasir Al Rumayyan, director del Fondo Público de Inversión de Arabia Saudí. Es, hasta la fecha, **la inversión más grande que ha podido alcanzar Uber**; porque si algo no se le puede negar es que siempre bate sus propios récords.

La inversión no se ha hecho por puro altruismo, sino que forma parte de una sutil estrategia de los países que, hasta la fecha, basan su potencia económica en el petróleo. Este va a tocando a su fin, por lo que nuevas inversiones en sectores estratégicos son vitales para garantizarse el futuro: y este pasa por promocionar el emprendimiento. Además, de esta manera consiguen **atraer a la empresa de transporte a sus calles**, que aunque lleva operando desde hace tiempo y ya tiene 395.000 pilotos en activo, lo consideran insuficiente. Travis Kalanick ya ha comentado que planean invertir 250 millones de dólares en la zona y abrir operaciones en, al menos quince ciudades. Se añade además que, gracias al sistema político y social de esas regiones, lo más seguro es que por primera vez en su historia, Uber no se encuentre ni con piquetes, manifestaciones o limitaciones de su actividad.

Su problema ahora, y en esa región, se encuentra en la paridad. Uber afirma que el 80% de sus conductores son mujeres, cifra que no ha podido demostrar, pero también ha sido criticado por no permitir a estas gestionar su propio coche. En un país en el que esta cuestión forma parte de uno de los debates más sensibles, la promoción del sector femenino con la ayuda del Gobierno de Arabia Saudí es su mayor reto.

Esta noticia viene de la mano de vientos positivos de Europa, donde Bruselas ha confirmado que apoya sistemas como el que Uber o Airbnb han crecido en sus respectivos sectores de negocio. Parece ser que todo va como debe ser en las oficinas de Uber.