Yu es una subsidiaria de Micromax, el fabricante Indio de smartphones más importante. Al igual que Huawei con Honor, Micromax creó esta marca para poder acceder al mercado desde una nueva dirección. Ventas online, público más joven, etc.

El nombre queda claro. Al lado de la china Mi (más conocida como Xiaomi), ellos son Yu. You and me, tú y yo. El objetivo está claro. La presentación de su nuevo Yunicorn siguió un ritmo que recordaba a la Xiaomi de 2012, antes de que empezara a despegar en ventas. Un escenario con un público joven (y masculino) entregado y entusiasmado, que vitoreaba las nuevas capacidades del modelo a la vez que aplaudía cuando se anunciaba el precio final: 13.000 rupias, unos 190 dólares/170 euros. El 70% de los smartphones comprados en India cuesta menos de 150 dólares.

En 2015 Yu consiguió colocar 2 millones de unidades en el mercado indio. Quedándose con el 4% del mercado, que sumó un total de 110 millones de unidades vendidas en 2015. India ya es el segundo país donde más smartphones se venden al año, solo por detrás de China —de momento— y el campo de batalla del próximo mercado de smartphones.

##India busca rivalizar a China en fabricación, pero no puede

El gobierno Indio impone fuertes tasas a los smartphones ya fabricados (12,5%) frente a la importación de los componentes (2,5%). Esta diferencia abismal tiene un gran efecto en el precio final de venta del dispositivo, así que cada vez más compañías han ido estableciendo sus fábricas en India. Pero hay un problema, estas fábricas son meras ensambladoras, no fabricantes. La mayor parte de los puestos de trabajo conseguidos con esta medida aporta poco valor al producto.

El grueso del trabajo se sigue haciendo en Corea del Sur, Alemania, Guangdong y California. De no cambiar nada, la colaboración India al desarrollo de los smartphones será testimonial. Compitiendo con Vietnam (aún más barato, y donde las mismas empresas han abierto y siguen creando fábricas) poco tiene que hacer. Pero India es el único mercado con un fuerte crecimiento en ventas de smartphones, y el gobierno indio puede marcar gran parte de la agenda.

## Un mercado grande, pero pobre

Las diferencias de ingresos en la India con la hiperdesarrollada Japón, o la China de dos velocidades es brutal. India cuenta con la extraña ventaja de llegar tarde al mercado, cuando las tecnologías están más maduras y los costes minimizados. Así que un indio hoy puede comprar por una décima parte del precio, lo que un neoyorquino compraba hace seis años.

Se venderán cientos de millones de smartphones en India cada año. Solo el 15% tiene un smartphone, y el 70% de los vendidos cuestan menos de 150 $

El problema: India tiene mucha población, pero es muy pobre. Es el segundo país más poblado y será el primero en 2022 a medida que China pierde población. El grueso de esta población seguirá trabajando en agricultura y fábricas en vez del más desarrollado sector servicios en 2022. Unas cifras que han dejado frías las expectativas del gobierno, que ve cómo los pronósticos revisados esperan 80 millones menos de puestos de empleo.

La marcha de la economía india es clave para el mercado global de smartphones. Casi 100 millones de personas sin empleo en 6 años, supondrán una mella. Pero hay tanto hueco que rellenar, que el efecto a corto y medio plazo será nulo. A día de hoy, menos del 15% de la población india tiene un smartphone. La mitad que otros países del entorno como Malasia o Indonesia. Quedan literalmente cientos de millones de bolsillos por llenar solo en ese país.

### Halva de manzana

Apple se enfrenta a un dilema nuevo con India. A pesar de los malos augurios de muchos analistas, Apple consiguió dominar Japón y China sin rebajar precios ni cambiar su actitud. Ahora es el fabricante de smartphones con más usuarios en ambos países. India es diametralmente opuesto.

Algunos hablan de que el reto de Tim Cook es sacar adelante nuevas gamas de productos por su cuenta. En realidad, creo que su principal problema será conseguir que el iPhone funcione en India. La solución de Apple pasa por vender smartphones reutilizados y reciclados, de segunda mano, a menor precio. Hay mérito detrás de la idea. En un smartphone principalmente se desgastan los componentes externos y la batería. Parece que esta estrategia será insuficiente.

Apple ronda el 1% del mercado de smartphones en India. Muy lejos de su media mundial

Las posibilidades de acción son incontables, pero todas dejan atrás la ortodoxia de Apple con el iPhone. Podría rebajar los precios a nivel global, o en India de forma especial —algo que haría sufrir a las ventas de países vecinos, y su imagen—, crear una nueva gama inferior al iPhone SE basándose en especificaciones anteriores. También podría crear uno o varios modelos específicos para el mercado Indio, que es lo que hacen Samsung o Xiaomi. Xiaomi incluso llegó a adaptar su software para las idiosincracias de los servicios telefónicos y del transporte público de India. Para el deleite de sus compradores indios, que ven soluciones ajenas a sus problemas.

Samsung ha conseguido dejar atrás sus miedos en India, y se mantiene como líder del mercado. Su estrategia ha sido intachable: bajar el precio de sus smartphones y aumentar la calidad de sus acabados. Sus nuevas gamas son todas con cuerpo metálico. Esa estrategia será difícil de imitar para Apple, que tiene otro objetivo distinto.

De momento Apple no ha obtenido licencia del gobierno para poder vender sus smartphones así, ni de abrir tiendas físicas. El gobierno le pide fabricar el 30% de sus productos a la venta en su país, algo que Apple considera imposible. La expansión del mercado 4G en India abrirá el hueco para Apple (que ya ha crecido un 60% este año allí), pero seguirán contando con la limitación del precio de sus iPhone, y sin llegar al top de fabricantes por ventas, de momento.

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