Médico español (Valencia, 1923). Discípulo de Severo Ochoa, realizó una de las contribuciones más importantes en el campo de la bioquímica con el descubrimiento de los compuestos intermediarios que participan en el ciclo de la urea. Fue Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1990 junto a Salvador Moncada. Grisolía, doctor honoris causa por diversas universidades, trabajó también como presidente del Comité de Coordinación Científica de la UNESCO para el Proyecto Genoma Humano. Actualmente es secretario sine die del Patronato de la Fundación Premios Jaime I.**En este momento existen problemas de financiación, gestión, burocracia... pero, ¿cuál es el estado de la ciencia en España?**

La ciencia nunca ha interesando mucho a la sociedad española por una larga serie de razones. Seguramente tememos mucho más background en la parte literaria e histórica. Pero sin duda alguna, la ciencia española es buena, muy buena, y cada vez es mejor. Además, hay que tener en cuenta que el futuro de una sociedad debe estar fundamentado en la ciencia y en la investigación. De modo, hay que esperar a que más y más haya interés a que se desarrolle la ciencia en España. Esta es la idea que me gusta tener.

**Usted viajó fuera de España y volvió. En estos momentos, existe eso que llamamos "fuga de cerebros". ¿Realmente existe?¿Cómo los solucionamos?**

Yo me marché de aquí cuando tenía 21 años y empecé a trabajar con un joven Severo Ochoa, que por aquella época no tenía ningún puesto importante. Por consejo suyo me marché a Chicago, lugar en el que en aquel momento estaba trabajando en el tema de la bomba atómica, las reacciones en cadena... De allí marché a Wisconsin, uno de los mejores sitios con las mejores universidades estatales para seguir investigando. Después de casarme volví a España, pero uno de mis profesores aquí me dijo: "vuélvase usted". Y volví.

Ahora mismo, las condiciones en España son muchísimo mejores y no tienen nada que ver con las que había en aquella época. En la que yo empecé. Pero el desarrollo de un país está fundamentalmente decidido por la ciencia cada vez más, y es muy importante que los talentos españoles se cultiven y se cuiden desde el minuto uno. Además, los investigadores españoles tienen una particularidad de la que muchos otros no disponen: la imaginación. Esto en la ciencia es importantísimo. Por esta razón, debemos hacer todo lo posible para que los investigadores españoles salgan, que es muy bueno, pero que vuelvan.

Para que vuelvan hay que, naturalmente, conseguir mejorar las condiciones de trabajo y crear una financiación adecuada como es lógico. La sociedad debe darse cuenta, y cada vez en mayor medida, de que la ciencia es importante y esto solucionará muchas cuestiones que hasta ahora se han dejado de lado.

"El reto más importante de la biología actual es conocer el porqué del envejecimiento"**Severo Ochoa fue, de alguna manera, un mentor, ¿qué es lo que aún recuerda de él?

Yo era muy joven en aquella época, pero aún me acuerdo de que me impresionó lo cuidadoso que era y lo bien organizado que era en todos sus procesos. Limpio tanto en su trabajo como en sus procesos.

¿Volverá a tener España un Severo Ochoa, un Premio Nobel?

Yo creo que hay gente muy bien preparada y espero que sí, y que sea pronto. La cuestión es que el Premio Nobel se da por el descubrimiento de algo puntero, algo que el mundo no haya visto nunca. Se necesita algo que sea muy específico y totalmente nuevo. El caso de CRISPR-Cas9, quizá sea poco llamativo para este premio pero por qué no. Esperemos que sea pronto sí.

¿Cuáles son los retos principales de la biología actual?**

Una de las cosas más importantes en este momento, y que tenemos pendiente desde hace mucho, es saber por qué un órgano tiene una cierta estructura. Por ejemplo, si tú cortas ahora mismo un trozo de hígado, este vuelve a regenerarse. Sigue creciendo hasta un punto, pero luego se para. ¿Qué controla las dimensiones de los órganos y su regeneración? Para mi, está es la mayor incógnita del momento.

**Nos encontramos en este momento en mitad de un proceso electoral, y de mucha incógnita, ¿qué le pedimos a los políticos?

Bueno, yo les pediría que se den cuenta, y creo que cada vez se están dando más por enterados, de que el futuro del país depende de la ciencia. Aunque, naturalmente, nosotros los españoles tenemos una herencia muy basada en la historia y la ciencia no ha sido un elemento primordial en nuestro progreso. Y, aun así hemos tenido figuras de renombre. Hemos empezado con Santiago Ramón y Cajal.

En los últimos años hemos visto cómo la tecnología ha cambiado multitud de procesos y ha permitido progresar en muchos campos, como puede ser la secuenciación del ADN, ¿cuál es su opinión al respecto?

La tecnología yo creo que está desarrollándose muy rápidamente y cada vez más, esto permite que los procesos sean mucho más sencillos. El avance de la ciencia será cada vez mucho más rápido, y continuado en el tiempo.

Hay retos, como los que se refieren a la medicina personalizada y a la protección de los datos genéticos, que causarán mucha polémica. Mi opinión es que los datos deben estar plenamente restringidos sin excepción. Debe ser un concepto general y socialmente aceptado de forma íntegra.

Cambio climático, enfermedades raras, bacterias resistentes... ¿Cuáles son los retos científicos más importantes?**

Pues supongo que lo más importante es conocer el envejecimiento. Porque todos nos hacemos viejos, pero no sabemos el porqué. La ciencia, que busca que nos sintamos jóvenes a los 140 años tiene muchos deberes pendientes en esta parte. Hay muchos investigadores estudiando sobre el concepto de la longevidad, y es de esperar que veamos muchos progresos de aquí a unos años.

Luego también es importante tratar las cuestiones de calado mundial, como la del virus del zika, que es la que está ahora mismo en el mundo mediático. Sobre todo con esto hay que tomar precaución, mosquiteras por ejemplo [ríe], y mucha investigación.