A pesar de que pueda parece que el coche autónomo a día de hoy es cosa de Google, Ford y Audi, la mayoría de compañía tecnologías están poniendo a punto sus departamentos de I+D+I para entrar de lleno en esta industria. Sea como sea, el coche autónomo se presenta a sí mismo como el futuro del transporte privado (y puede que público), y compañías como Tesla y su piloto automático (que no autónomo) dejan bien claro que puede ser una futuro inmediato.

Microsoft, en su nueva etapa de centrarse en el software compatible con multiplataforma, -no olvidemos que sus suites más importantes está disponibles en todas las plataformas móviles- no quiere meterse en esto de fabricar un coche, al menos, no quiere fabricar el coche autónomo en sí, pero tiene planes mejores para aportar su granito de arena a la industria: que su sistema sea el cerebro del coche autónomo.

La compañía, de hecho, ha preguntado a varios fabricantes de automóviles qué tipo de aplicaciones tecnológicas están buscando, si ya están trabajando con Azure, su servicio basado en la nube para las empresas, para saber qué tipo de plataformas necesitan para poner en marcha esta plataforma, basada en sus servicios, que se convierta en el cerebro de los coches autónomos.

"No vamos a construir nuestro propio vehículo autónomo, pero nos gustaría habilitar estos coches autónomos y ayudar a su conducción" - Peggy Johnson, de Microsoft.

Al igual que en el escritorio, una plataforma que se convierta en un estándar inter operable entre fabricantes parta el futuro del coche autónomo. De hecho, es una apuesta importante si tenemos en cuenta que además de plantar un *sistema operativo para coches autónomos*, Microsoft también puede crear las aplicaciones adyacentes para introducir productividad y servicios dentro de los vehículos autónomos.

No es una idea descabellada, y desde luego con la alianza Fiat-Google, puede que Microsoft se convierta en un socio estratégico en este mercado emergente.