La llegada de los coches autónomos va a cambiar por completo el escenario de los seguros para vehículos, incluso podría tener sentido que dentro de varias décadas el sector se podría replantear por completo el sentido de asegurar un vehículo que no es conducido por un ser humano.

Dentro del sector de las aseguradoras existen compañías especializadas en seguros especiales como Adrian Flux, una aseguradora británica que acaba de añadir a su catálogo un seguro específico para vehículos totalmente autónomos, que tengan características de conducción autónoma o que incluyan algún sistema que no requiera la necesidad de intervención del conductor como los sistemas de frenada automática, el cambio de carril o incluso sistemas más avanzados que permiten controlar al coche en atascos o en autovía.

Estas pólizas especiales son además de bajo coste porque la siniestralidad en la conducción autónoma es muy reducida, casi inexistente, y los accidentes pueden ser muy raros, además de que de producirse siempre son a muy baja velocidad por los sistemas de frenado automático.

¿Está realmente el sector preparado para los coches autónomos?

Esta póliza cubre los defectos que pudieran afectar al software del fabricante, los cortes que pudieran existir en el servicio por satélite e incluso los intentos de los hackers por destrozar o tomar el control de un vehículo. Pero la cobertura más interesante es que si el fallo se produjera porque el propietario no ha actualizado el software de su vehículo dentro de las 24 horas desde la notificación del nuevo software, también estaría asegurado el coche.

Los seguros para coches autónomos son todavía complicados de definir, de analizar los posibles alcances de los incidentes o accidentes, y sobre todo la complejidad para determinar la cuota y el alcance de la responsabilidad del fabricante del coche, de otros coches o del propio conductor. Pero la pregunta más interesante es: ¿necesitamos seguros cuando el coche autónomo realmente llegue al mercado?