Cuando incluso los ingenieros aeroespaciales de la compañía lo daban por perdido, los dioses de la ingeniería se han puesto del lado de SpaceX.

El cohete que llevaba el satélite espacial japonés SKY Perfect JSAT a bordo en la misión JCSAT-14. Tenía que volver a aterrizar de nuevo en una barcaza sobre el Océano Atlántico. Pero esta vez iba a mucha más velocidad que el anterior. Los ingenieros estuvieron toda la emisión recordando lo difícil que sería. Y aún así lo han logrado.

SpaceX está en racha. Hace menos de un mes por fin aterrizaban un cohete sin incidencias, y poco después anunciaron sus planes para lanzar una misión a Marte en dos años.