En una operación encaminada a acelerar los procesos necesarios para hacer una realidad presente las Smart Cities, Samsung y SK Telecom, una de las principales compañías de telecomunicaciones de Corea del Sur, han llegado a un acuerdo para crear una red nacional que posibilite la conexión de los dispositivos del Internet de las Cosas. El despliegue estará basado en la especificación LoRaWAN que, como otros estándares -Bluetooth Smart y Wi-Fi Halow-, está totalmente diseñada con la eficiencia energética del mundo conectado como prioridad.

El Internet de las Cosas es ya la gran prioridad de las compañías.La red será estrenada el mes que viene en Daegu, la cuarta ciudad coreana en cuanto a tamaño. Para disponer de servicio a escala nacional, será necesario esperar a, según Samsung, mitad de año. Este último dato resulta confuso, ya que mitad de año coincide con el sexto mes, junio, del que solo nos separan seis días. En cualquier caso, el estreno en Daegu servirá como prueba antes de la expansión, muy necesaria dada la cantidad de dispositivos que debe soportar la red. La infraestructura está pensada no sólo para soluciones de eficiencia energética mediante energías renovables, sino también para soportar plataformas en la nube, análisis de salud y servicios médicos mediante el uso de big data.

En el sentido que da más relevancia al nombre de ciudad inteligente, la red servirá como infraestructura para vehículos eléctricos (y futuros autónomos) y para el tendido eléctrico urbano con sensores conectados incorporados cuya función es monitorizar el tráfico, la polución y, asimismo, medir las variaciones del tiempo metereológico. Gracias a esta información también se regulará la iluminación requerida en cada momento, con el objetivo de ahorrar energía.

En Corea del Sur, LoRaWAN utilizará la banda de 900 MHz, que en España actualmente se emplea en redes 3G. Para no degradar otros servicios presentes en el espectro, se empleará la técnica Listen Before Talk, mediante la cual los dispositivos pueden analizar la red y buscar los canales menos saturados. De estas tecnologías se espera eficiencia, no velocidad bruta. Al ser los paquetes de datos necesarios de un tamaño ínfimo, LoRaWAN se mueve entre velocidades de 0.3 kbps a 50 kbps, es decir, no alcanza siquiera a las conexiones telefónicas previas al ADSL y RDSI.