Cada mes que pasa, pasamos más tiempo consumiendo las noticias a través de herramientas que filtran, organizan y ordenan el contenido que nos presentan. Principalmente Facebook, Google News, y en menor medida Twitter, etc. tienen complejas ecuaciones que deciden el orden y las veces que veremos un contenido.

Esta realidad se basa en que no podemos absorber todo el contenido disponible por mera cantidad, y estos algoritmos intentan adivinar lo que más nos interese, para que sigamos entrando cada día. Problema: muchos creen que puede llevar a que los individuos pasen a vivir en burbujas ideológicas, en la que solo se presente contenido que vaya reforzar sus opiniones existentes en cualquier materia.

Cuando se trata de que Facebook o Twitter te muestren primero contenido relativo a tu equipo de fútbol, no hay problema. Pero cuando aparta de tu feed contenido que política- o socialmente no compartes en ese momento, comienza a complicarse la cosa. Todos cambiamos de opinión a lo largo de nuestra vida, ¿evita Facebook que descubramos nuevas opiniones y puntos de vista como muchos temen? Y por ende, ¿podría llevar a la polarización de la sociedad?

Aunque aún no hay pruebas, quizá sea demasiado pronto para ver los efectos en la sociedad

La respuesta viene desde un equipo de investigadores holandeses han analizado docenas de estudios al respecto, y no han encontrado ningún tipo de prueba empírica definitiva en alguno de ellos, pese a lo preocupante que podría ser. Quizá sea demasiado pronto para ver sus efectos en la sociedad.

Muchos de los estudios tomados se han hecho estudiando el comportamiento de ciudadanos de Estados Unidos, donde impera un sistema bipartidista y presidencialista, no es aplicable a muchos de los otros países con nivel de desarrollo similar.

Uno de los ensayos citados: “The Daily You: How the New Advertising Industry Is Defining Your Identity and Your Worth”, avisa sobre lo preocupante de incorporar algoritmos de selección de información diversa, que ya se usan para seleccionar que publicidad online es más relevante para un usuario.

Otra voz que levanta la alarma fue Cass Sunstein en 2008, con su Infotopia: How Many Minds Produce Knowledge. “Lo preocupante sería que la gente olvide que hay alternativas y que se cierren en sí mismos en posturas más rígidas y pongan en peligro la posibilidad de llegar al consenso social”.

En conclusión, los académicos piden paciencia para observar las tendencias, más datos, más transparencia y, sobre todo, más tiempo para analizar cómo reaccionamos los ciudadanos en diferentes contextos económicos, políticos y sociales.