Mientras en el discurso gubernamental las autoridades velan por el estado de derecho, en la práctica el gobierno opera al margen de las leyes que dice proteger. Ese es el caso de las fosas de Tetelcingo, donde 150 cuerpos fueron enterrados en una fosa común irregular operada por la fiscalía del estado de Morelos. Las decenas de cuerpos ahí enterrados se encontraban en investigaciones cuando las autoridades correspondientes decidieron que era más sencillo enterrarlos y dejar en la impunidad a sus victimarios. Las fosas de Tetelcingo son un capítulo más de negligencia y horror en la historia reciente de México.

Hoy, 23 de mayo, comienzan los trabajos de exhumación e identificación de los cuerpos que sólo ha sido posible a través de la presión mediática que ha obtenido el caso, uno que sin duda añadirá una mancha más al expediente de derechos humanos en México.

Las fosas del gobierno

  1. El 24 de mayo del 2014 el comerciante y vendedor ambulante Oliver Wenceslao Navarrete Hernández fue secuestrado por siete hombres armados en el municipio de Cuautla (Morelos) a cuarenta minutos de la Ciudad de México. Unos días después, su cuerpo fue encontrado en en una barranca.
  2. El cuerpo de Oliver Navarrete fue llevado al Servicio Médico Forense de Morelos, donde sus familiares identificaron el cadáver. La familia pidió llevárselo para darle sepultura, sin embargo las autoridades pideron que el cuerpo se quedara para seguir las investigaciones y llevar el caso al juzgado.
  3. La madre de Oliver Navarrete, la señora María Hernández, preguntaba constantemente por el caso de su hijo, hasta que el 5 de diciembre el subprocurador de Morelos le informó que su hijo había sido enterrado en la fosa común.
  4. La familia de Oliver pidió la exhumación del cuerpo del comerciante. Pronto descubrieron que en la fosa había entre 115 y 150 cuerpos.
  5. Dicha fosa no estaba registrada ante las instituciones a las que debería estar suscrita para operar (Ayuntamiento de Cuautla, dirección general de Panteones, Protección Civil, Registro Civil, etc). Se trataba de un terreno particular, operado por la fiscalía general de Morelos como una fosa clandestina.
  6. Las fosas clandestinas son el posible destino de los más de 27.000 personas desaparecidas del 2007 al 2016. El número de fosas en el país es desconocido, tan sólo en el municipio de Iguala – último lugar donde fueron vistos los 43 estudiantes de Ayotzinapa- encontraron 63 fosas.
  7. Javier Pérez Durón, fiscal de Morelos, aclaró que la fosa de Tetelcingo no se trata de una fosa clandestina. Según Pérez Durón, si bien no tiene todos los permisos “la fiscalía no tiene fosas clandestinas, ni el gobernador, ni el gobierno del estado.”
  8. Más de 23 organizaciones de familiares de desaparecidos de otros estados pidieron acceso a las fosas para buscar a sus seres queridos.
  9. María Hernández,el poeta Javier Sicilia del Movimiento de la Paz y el rector de la universidad de Morelos Alejandro Vera, encabezaron esta mañana la exhumación, la cual debía comenzar a las seis de la mañana de hoy, pero al no contar con protocolos ni llegar a acuerdos se retrasó hasta las 12:30 del medio día.
  10. Reportan testigos que no llegaban a acuerdos pues las autoridades pretendían sacar los cuerpos con retroexcavadoras, además de que la procuraduría quería evitar que los familiares vieran el proceso. Los familiares protestaron por la ausencia del gobernador Graco Ramírez, del fiscal y del procurador del estado. El único que llegó fue el fiscal Pérez Durón.