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Muchos inversores dicen que el fintech no es su sector preferido, otros invierten por "compromiso", y luego están los que **lo defienden a capa y espada como el área de negocio más prometedora** y potencia de aquí a unos años.

Y parece ser que son los últimos los que están ganando la partida. En un ecosistema en el que parecía que 2016 se iba a dibujar bastante flojo en lo que a inversiones se refiere; y pese a los negativismos previos no está siendo como tal y, de hecho, se están produciendo algunas de las mejores compras del panorama emprendedor nacional en conjunción con el internacional. Pero concretando con el fintech, según Startupxplore, la inversión en este sector se incrementó en un 57% durante el último año. En conjunto, todos estos emprendimientos entre los que se encuentran Kantox, Ebury, Spotcap o Digital Origin -en España hay unos 125-, superan los 213 millones de euros de financiación, lo que supone **acumular el 10% de todos los recursos** levantados en el país.

Si todo va como debe, en 2025 el fintech manejará cifras cercanas a los 30.000 millones de eurosY estas son las cifras de ahora, pero Startupxplore ya va manejando las previsiones del futuro. Y estas no pintan nada mal. Para finales de 2016 se espera girar en torno a los 300 millones de euros. Y mirando un poco más lejos, **en 2025 concretamente, los 30.000 millones**.

Los préstamos entre personas, las plataformas de pago móvil o con bitcoins y la financiación de empresas a través del crowdfunding están muy de moda. Y, al contrario de lo que sucede con otro tipo de negocios que tienen su mayor auge y caldo de cultivo en Barcelona, en el caso del fintech **Madrid se lleva la medalla de oro**; lugar en el que se ubican más de la mitad de las startups financieras. Y es que esto tiene una explicación: en la capital es donde se encuentran la mayor parte de las sedes de los grandes bancos nacionales e internacionales. Pero sobre todo, es dónde se regula todo este sector dentro de las fronteras nacionales; porque al final, la regulación es uno de los mayores caballos de batalla de esta industria. Y, de momento, una de las mayores protecciones de la banca más conservadora.

Y la banca tradicional se está dando cuenta de "esta moda". Sus complejos y pesados mecanismos estructurales y empresariales **están intentando virar**, poco a poco, hacía las nuevas demandas del público. Ya se ha comentado en muchas ocasiones que, o bien deciden comprar o montan ellos mismos su fintech.

En cualquier caso, pese a su cambio siguen tomando la situación con mucho cuidado. Francisco González, presidente de BBVA, ya comentó que la clave de la revolución de la banca estará en los datos. El competidor que mejor use sus datos, e invierta en consecuencia a ello, se llevará el mayor trozo del pastel financiero. Y aquí es donde entran esos gigante tecnológicos (Google, Amazon, Facebook y Apple), que junto con las fintech, **están llamados a ser los adalides de las finanzas**. Tanto por magnitud como por revolución tecnológica.