En los últimos años, los cambios de arquitectura de chips móviles ARM son una constante, desde la mítica Cortex A9, presente en el Samsung Galaxy Galaxy S2 hasta Cortex-A57, el corazón del Galaxy S6. El problema es que, pese a haber funcionado bien en esos terminales, rara vez se ha considerado que los chips que integraban dichas arquitecturas fuesen equilibrados: se primaba mucho la potencia sobre el consumo energético. Con la nueva Cortex-A73, sucesora de A72, la estrategia cambia radicalmente, priorizando eficiencia y, por primera vez, realidad virtual.

ARM A73

Cortex-A73 supondrá, sobre el papel, un rendimiento un 30% mayor que A72 en un proceso de fabricación de 10 nanómetros, que se espera que esté listo para el año próximo. La eficiencia energética también gana un 30% respecto a la generación anterior, con especial foco en el rendimiento sostenido. Es decir, que frente al la problemática A57 (presente en el problemático Snapdragon 810), que adolecía del gran problema del thermal throttling (o limitación termal) y que provocaba caídas severas del rendimiento, ahora debería poderse alcanzar el rendimiento máximo durante mucho tiempo sin consecuencias como bajadas de frecuencias de reloj o calentamientos.

Tal y como se hacía con arquitectura previas, big.LITTLE permite combinar núcleos A73 (en un tamaño de 0.65 mm2 por núcleo) con otros de menor consumo, como A53, que de momento no tiene sucesor. Para alcanzar las cifras prometidas, ARM afirma que la velocidad de reloj puede llegar hasta 2.8 GHz, récord en el mundo móvil.

Mali

En el apartado gráfico, también llega sucesor para el Mali T-880 presentado junto a A72 y presente en la familia Galaxy S7. Se denomina Mali-G71 y, a diferencia del rendimiento CPU, la ganancia respecto a la generación anterior es del 50% (40% con el mismo tamaño), con un ahorro del 20% en consumo energético. Desde el punto de vista de la integración con el software, la noticia es que se han optimizado para Vulkan, la nueva API de gráficos que ya tiene soporte en Android N. Por ello, ARM afirma que es ideal para experiencias de realidad virtual y realidad aumentada en dispositivos móviles, que pronto estarán equipados con pantallas 4K para ganar mayor inmersión.

Fabricantes como Samsung ya han licenciado la arquitectura y el nuevo chip gráfico, por lo que es probable que en el MWC 2017 veamos los primeros terminales que traigan estas novedades a la práctica.