El elemento más importante en un coche eléctrico son las baterías. Son capaces de determinar que un coche sea caro o barato o que te interese o todo lo contrario. Controlar la producción de baterías para coches eléctricos es muy importante para los países que apuestan por la movilidad eléctrica, una situación que les colocaría como claros actores en el sector y a tener en cuenta por los fabricantes de coches eléctricos más importantes. Y en el caso de China además porque están trabajando para que dejemos de pensar en que China es el productor de copias de productos occidentales cuando son líderes en innovación en muchas áreas.

China representa aproximadamente el 70% de la producción mundial de baterías de iones de litio. En 2014 produjeron 5,4 millones de unidades y en 2015 ascendió ligeramente hasta los 5,6 millones de unidades. Este crecimiento puede parecer muy reducido pero tiene una explicación: La capacidad de las baterías producidas se triplicó hasta alcanzar los 15,7 GWh, una cifra que triplica a la registrada en 2014.

China también cuenta con fabricantes de coches eléctricos locales de éxito como BYD.

Este músculo tecnológico tiene grandes retos por delante como la gigafactoría de Tesla y el más que probable incremento en el número de coches eléctricos o enchufables híbridos que requerirán baterías de gran capacidad. China ya es líder en la fabricación de este tipo de baterías gracias a los esfuerzos de sus empresas en el año 2015. Este trabajo permitirá afrontar los próximos años con cierta tranquilidad ya que solo tendrán que aumentar el número de unidades producidas, pero ya tienen capacidades más que suficientes para que los coches eléctricos que veremos en un par de años reúnan las características que demandaremos los clientes.

Pero para ser líderes en movilidad eléctrica es necesario que sus ciudades y carreteras comiencen a despuntar en este campo. Autobuses y camiones eléctricos, fabricantes de vehículos eléctricos, motos eléctricas... Una apuesta que incluye la generación de energía renovable así como actualizar la legislación vigente para fomentar este sector. Además la movilidad eléctrica conlleva un cambio radical en la organización de las ciudades así como importantes reducciones en la contaminación de las ciudades.

Es lógico pensar que China no va a dejar escapar la oportunidad de ser líderes en movilidad eléctrica teniendo en cuenta que llegaron muy tarde al sector del automóvil tradicional. Un sector que está renovándose por completo con nuevos actores por lo que es la oportunidad perfecta para China, y el primer paso está dado: ser líderes en la fabricación de baterías para coches eléctricos.