Poco más de dos años le ha costado a la startup más popular entre los empleados de otras empresas lograr una valoración de 3.8 millones de dólares. Con una nueva ronda de financiación de 200 millones de dólares, según informa Business Insider, consigue levantar la friolera de 540 millones en total, siendo la última hace ahora casi un año; con 2014 y 2015 como sus momentos estrella en cuanto a inversiones. En esta nueva operación han conseguido mantener a los inversores que ya participaron en operaciones anteriores y, además a Thrive Capital, GGV y Comcast Ventures.

Tal es la capacidad de Slack, que incluso puede empezar a comprar pequeñas empresasSlack ha conseguido algo que alguno de sus competidores no ha podido lograr aún: monetizar sus servicios. Una de sus virtudes es que está dirigida principalmente al sector empresarial en donde ha logrado hacerse imprescindible y, prácticamente, obligar a sus suscriptores a pagar por la posibilidad de acceder a toda su carta de servicios.

Es un mercado difícil porque no deja de ser un animal de costumbres, pero cuando consigues enseñarle una nueva, y les gusta, tienes el terreno ganado. Súmale que casi todas las startups están o han estado usando Slack y ya tienes la guinda del pastel. Tanto es su éxito que incluso está empezando a desplazar al tradicional correo electrónico por la facilidad y comodidad que ofrece su uso; hace poco, incluso, integraban la comunicación por voz y vídeo, permitiendo hace vídeo conferencias sin necesidad de acceder a otra aplicación. Cuidado Skype, un nuevo competidor ha llegado a la ciudad. No contentos con eso, Slack también está empezando a invertir en terceros. Con un fondo de casi 80 millones ha anunciado que comprará empresas que puedan complementar sus servicios.

No está claro para qué van a estar destinados los nuevos fondos, pero lo más seguro es que por el ritmo de crecimiento que llevan tengamos otros inversores interesados en entrar en la herramienta para profesionales.