Exactamente **1.100 millones de dólares** es lo que ha puesto Rovi sobre la mesa para hacerse el servicio original de TiVo. El objetivo de esta compra está, simple y llanamente, en el **archivo de patentes** que controla la empresa de descodificadores, posicionando a la primera como uno de los líderes mundiales del sector de la innovación audiovisual.

El pago de la compra se hará en efectivo una vez se apruebe por las diferentes comisiones de la competenciaYa se venía rumoreando desde principios de año, y finalmente la compra se ha hecho efectiva. La compradora, que **parecía pequeña pero ha terminado siendo matona**, tiene a su disposición cientos de patentes directamente relacionadas con el sector audiovisual, del entretenimiento y para la fabricación de descodificadores de televisión. Además, actúa como servidor de metadatos para luego venderlos a las compañías de televisión por cable. El objeto de compra, **TiVo, ha pasado por diferentes épocas**; fue pionero en un sector en el que ver vídeos en VHS era normal y consiguió que estos cambiasen esa tecnología por su oferta de DVR. Todo este proceso de expansión llevó consigo también la creación de patentes de alto valor económico. De ese momento hasta hace poco, los televisores comenzaron a hacerse inteligentes y surgía una interminable lista de dispositivos para disfrutar de las bondades de la televisión: Roku o Apple TV empezaban a conquistar las casas del mundo.

Ante esta situación **TiVo vio la necesidad de renovarse**. Tenía ponerse al día y ser capaz de estar a la altura de las expectativas de sus clientes. Sacó QPlay, un dispositivo para streaming de vídeo y una nueva versión de su aparato primigenio, Bolt, capaz de retransmitir Netflix o Hulu. Pero ya era tarde, las grandes tecnológicas habían conquistado el mercado.

Finalmente, la compañía ha sido comprada para pasar a formar parte de un gran conglomerado que, posiblemente, aporte un poco de luz al complicado futuro que se le presentaba.