negocios en crisis

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No hay peor pesadilla que la de planear un viaje y tener que cancelarlo en el último momento. No poder irse de vacaciones es un drama, pero casi peor es no poder tener nuestro dinero de la reserva de vuelta. Si emprendedores de todo el mundo se han sacado de la manga plataformas para vender hasta el objeto más raro que podamos imaginar, como es el caso de Wallapop, billetes de tren o entradas de cine que no podremos disfrutar con StubHub u ofrecer alojamiento más barato en casas de particulares con Airbnb, no era raro imaginar que pronto veríamos una startup capaz de gestionar esas reservas de hotel que no podremos disfrutar. Roomer busca precisamente eso.

Con Roomer, el comprador inicial puede deshacerse de su reserva y tener algo del dinero que pagó en un inicioSu negocio ya viene de lejos, desde enero de 2013 concretamente, pero su actividad es ahora cuando más llama la atención. Con una gran parte del mundo, de los hoteles principalmente, luchando por que Airbnb no les quite más protagonismo era de esperar que tarde o temprano Roomer saliese a la palestra.

El funcionamiento es muy sencillo. Alguien que no puede hacer uso de su reserva de hotel, y tampoco puede recuperar su dinero, ofrece esa misma estancia en la web de la plataforma pagando solo un 15% del precio de la misma como honorarios para el intermediario, el comprador simplemente busca las estancias que más les interese y las "compra". Con ofertas de "viajes de segunda mano" que pueden llegar hasta el 74% del precio inicial, en descenso a medida que se acerca a la fecha inicial de la reserva, el único requisito es el de ajustarse a los días para los que se hizo la compra. Siendo un quebradero menos de cabeza para el que vende la estancia, además tiene la ventaja de que Roomer se hace cargo de hablar con los hoteles en cuestión para modificar los nombres de la reserva. Todo comodidades. Una lástima que esto no se pueda usar para los billetes de avión.

Con origen en Israel y dos rondas de financiación a sus espaldas que suman casi 7 millones de dólares, el objetivo de esta empresa era convertirse en el eBay de los viajes. Y por de pronto lo están consiguiendo. Empezaron en New York, San Francisco y Las Vegas y ahora ya están en todas las principales capitales del mundo.

¿Por qué no le gusta Roomer a los hoteles?

Los fundadores de la empresa, Adi Zellner, Ben Froumine y Gon Ben-David, han mantenido siempre la idea de que su empresa es la mejor opción, tanto para clientes como para hoteles. Puesto que como ellos afirman en su web las cancelaciones de habitaciones de hotel dañan toda la cadena de valor de la industria de viajes: menos reservas de restaurantes, ocio o transporte.

Pero, ¿realmente a los hoteles les interesa la reventa de sus reservas? Para Roomer la respuesta es que a corto plazo no, pero a la larga se podrían ver beneficiados. Sin embargo, si esto fuese así, la imposibilidad de cancelar nuestras estancias y no recibir el importe por ella no existiría.

Es antigua la tradición de los hoteles de mantenerse en su bastión. Lo que ellos ven es que si hay cancelación se llevan algo de dinero y además pueden reutilizar esa habitación para otros huéspedes además de los adicionales que, de no existir Roomer, ocuparían otra habitación. Ganan por partida doble.

Por de pronto seguiremos viendo las negaciones de los hoteles ante este tipo de plataformas. Mientras, estas seguirán comiéndole el terreno a los resorts.