1.634. Ese fue el número de personas ejecutadas en 2015, un 54% más que en el año anterior. El dato supone también un cambio histórico: por primera vez desde 1989 la pena de muerte repunta, según ha dado a conocer hoy Amnistía Internacional. El informe de la organización de derechos humanos, sin embargo, alerta de que son números que han podido verificar pero que no reflejan por completo la realidad. China, por ejemplo, no difunde el total de personas ejecutadas por pena de muerte.

Las conclusiones del estudio muestran un cambio de tendencia. Y es que la pena de muerte, especialmente en Estados Unidos, había ido disminuyendo con el tiempo. La razón no es otra que países como Arabia Saudí, Irán y Pakistán concentraron el 90% de este tipo de ejecuciones. El notable incremento registrado también fue impulsado por estados como Egipto, Somalia o Chad, donde se llevaron a cabo ejecuciones por primera vez en más de un decenio. Según Amnistía Internacional, los principales países verdugos fueron, en este orden, China, Irán, Pakistán, Arabia Saudí y Estados Unidos.

La pena de muerte sigue siendo criticada por la organización de derechos humanos, a la que se sumó recientemente el Papa Francisco I en su visita a EEUU. Pese a los malos datos del informe, hay también espacio para un cierto optimismo. "Afortunadamente, los países que llevan a cabo ejecuciones constituyen una pequeña minoría cada vez más aislada. La mayoría de los estados ha dado la espalda a la pena capital, y en 2015 cuatro países más eliminaron por completo de su legislación esta salvaje forma de castigo", señalan desde Amnistía Internacional. Fueron Fiyi, Madagascar, República del Congo y Surinam. Según sus investigaciones, 102 países han abolido por completo la pena de muerte. Esta cifra supone más de la mitad de países en todo el mundo.

Las conclusiones del informe, a pesar de mostrar un repunte de ejecuciones por pena de muerte no visto desde 1989, refuerzan una tendencia positiva a largo plazo. Poco a poco los diferentes países del planeta apuestan por la abolición completa. En palabras de Salil Shetty, portavoz de la organización, "2015 fue un año de extremos. Hubo novedades muy preocupantes, pero también otras que permiten abrigar esperanzas. Cuatro países abolieron por completo la pena de muerte, lo que supone que la mayor parte del mundo ha prohibido ya esta forma especialmente espantosa de castigo". La entidad promueve la eliminación de este tipo de ejecuciones, castigo al que fueron condenadas cerca de 2.000 personas durante el año pasado. Más de 20.000 individuos, por otro lado, esperaban su ejecución a finales de 2015. Campañas como esta pretenden concienciar a la sociedad y promover la abolición completa de la pena de muerte.