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La mayoría de los estadounidenses piensan que Netflix tiene el mejor contenido original, una corona que por mucho tiempo perteneció a la cadena de cable HBO. Por primera vez en seis años desde que la firma Morgan Stanley ha llevado a cabo sus encuestas sobre satisfacción de los consumidores y la percepción que tienen de los canales de de televisión y servicios de suscripción premium, Netflix ha salido mejor parado que nadie, incluso por encima de HBO.

La encuestadora ha entrevistado a 2501 adultos como muestra representativa en términos de edad, geografía e ingresos. En un estudio con un margen de error de 1.5%, el 29% de los encuestados piensa que Netflix tiene la mejor programación original, mientras que HBO llega en segundo lugar con 18%. Los cambios en comparación con el año pasado son bastante significativos para las dos empresas, Netflix subió de un 23% en 2015, mientras que HBO bajó muchos puntos de un 31% el año pasado.

Además de Game of Thrones, HBO no tiene ningún otro show de gran éxito desde hace bastante tiempo. Netflix por primera vez gastará más dinero que HBO en programación original este año, y eso que la sexta temporada de Game of Thrones ha costado 100 millones de dólares. Importante destacar que esta última producción ha sido el único gran éxito de la cadena de televisión en unos cuantos años, mientras que Netflix sigue apostando cada vez más por el contenido propio y teniendo una excelente recepción en muchos frentes al mismo tiempo.

Los servicios de streaming ya superan en crecimiento a los medios tradicionales, y aunque HBO siempre ha estado en una posición especial digna de su lema "no es televisión", la realidad es que en Netflix se percibe un mejor futuro.

En el 2016 Netflix promete que ofrecerá 600 horas de contenido original, sus 75 millones de suscriptores en todo el mundo son apenas el principio. Series como House of Cards, Orange is the New Black, Daredevil, Jessica Jones, Narcos, Sense8, Master of None, entre otras, han sido más que bien recibidas tanto por la critica como por los espectadores. Espectadores que además tienen todo el control sobre cómo, dónde y cuándo ver el contenido que se les ofrece, no es sorprendente que tengan en tan buena estima al servicio.