A pesar de que vas a leer estos días que es obligatorio de cara a la declaración de la renta de este año, es decir, del ejercicio 2015, que declares las ventas que realices en servicios de intermediación como Wallapop o Ebay, por poner los más populares, estate tranquilo.

Efectivamente el obligado tributario tiene obligación de declarar los ingresos provenientes de cualquier fuente, hay una serie de matices que hay que tener en cuenta. Pero antes de que vayas corriendo a hacer una declaración complementaria para declarar todos esos móviles y videojuegos que vendiste el año pasado en Wallapop, espera un minuto.

No todas las compraventas son obligatorias de declaración en el IRPF, y en caso de que sí estén obligadas, seguro que pocas o muy pocas de las que se realizan dentro de plataformas como Wallapop o Ebay entran en ese grupo.

La ley obliga de declarar toda ganancia patrimonial durante el ejercicio fiscal. En la Ley del IRPF el regulador define la ganancia patrimonial como cualquier variación en el valor del patrimonio del contribuyente que se ponga de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, es decir, si el patrimonio se incrementa tras vender algo en Wallapop, se produce una ganancia patrimonial.

¿Y cómo sé si se produce una ganancia patrimonial? Si la diferencia entre los valores de adquisición y transmisión de los elementos patrimoniales es positiva, existe una ganancia patrimonial. En cristiano: si vendes algo más caro de lo que te costó, o su precio de mercado se han incrementando desde que lo compraste y luego lo vendes a ese precio, recibes una ganancia patrimonial.

La ley obliga a declarar todas las ganancias patrimoniales La ley te obliga a declarar todas las compraventas en sitios de segunda mano siempre y cuando generen una ganancia patrimonial, es decir, ganes dinero con ella respecto al precio original de compra. Un ejemplo muy típico son los videojuegos clásicos, que se venden por un precio muy superior al original incluso actualizando su valor al actual, sí hay una ganancia patrimonial de la que deberás dar cuentas a Hacienda.

Para estos casos cuyo precio de venta no suele superar los 6000 euros, habrá que pagar un 19% de la plusvalía general, así que tenlo en cuenta cuando vendas algo por Internet. Al fin y al cabo, las ventas de segunda mano también suponen un ingreso, y como obligado tributario, la ley española te obliga, valga la redundancia, a dar cuenta de ello.