Cierta unificación tenía que ocurrir entre Chrome OS y Android. En octubre se reportaba que sería Chrome OS el que sería introducido en Android, pero al final parece ser lo contrario.

Chrome OS añadirá capacidad para ejecutar aplicaciones de Android. Si lo hará de forma nativa o bajo algún tipo de virtualización está por ver y será anunciado en el Google IO.

La opción ha sido vista por un usuario de Reddit en la sección de configuración de Chrome OS, y hará disponible que los ordenadores ejecutando Chrome OS tengan en principio todas las aplicaciones disponibles en la Play Store.

¿Táctiles?

D8FjaPX

La mayoría de los Chromebooks no tienen pantalla táctil, y la mayoría de aplicaciones de Android solo están preparadas para este tipo de interación, especialmente los juegos. Es posible que Google anuncie algún tipo de “magia” tecnológica que mejore la compatibilidad de las aplicaciones con ratón y teclado.

Microsoft lleva años intentando hacerlo bien en Windows, y aún así se le resiste unificar formas de interacción.

Además, una pantalla táctil situada en la posición tradicional de una pantalla no-táctil complica mucho las cosas ergonómicamente, y da opciones que acabarán confundiendo.

Pero parece difícil que una interfaz de usuario que funciona igual de bien con teclado y ratón lo haga también con el dedo, y viceversa. Los ratones y teclados necesitan zonas pequeñitas por su precisión, y eliminan la necesidad de un teclado en la pantalla. Microsoft lleva años intentando hacerlo bien en Windows, y aún así se le resiste. ¿Podrá Google conseguirlo? Esperaremos a dar nuestro veredicto cuando lo podamos probar.

Validez a los Chromebooks

Enable-Android-Apps

Los Chromebooks son baratos. Mucho más baratos de media que un PC con Windows, aunque también son mucho menos potentes. Especialmente en el apartado gráfico.

Una avalancha de nuevas aplicaciones de Google Play funcionando en una arquitectura distinta a la ARM, podrían dar una ventaja competitiva contra Windows en el corto plazo. El largo plazo queda nublado. Quizá en Microsoft estén asustados, o quizá estén dando palmas de alegría pronosticando un “tortazo” de Google.