Uno de los motivos por los que muchas personas todavía no terminan de dar el salto al juego digital, y se mantienen en las copias físicas, es la nula posibilidad de revender el juego en el mercado de segunda mano cuando ya lo han finalizado, se han cansado de él o simplemente ha sido lanzado su sucesor. Para los publishers esto es un problema, ya que tienen mucho más margen de beneficios en las copias digitales, que se venden al mismo precio que las físicas, así que se han visto forzados a repensar su estrategia. O al menos eso indica la última encuesta de Microsoft, que plantea una fórmula mediante la cual el jugador pueda devolver un juego digital a cambio del 10% de lo que le costó. Desde luego es demasiado — supondría 6 dólares de retorno para juegos de 60 dólares de precio, pero puede suponer un pequeño impulso al mercado online.

En cualquier caso, lo más interesante de esta iniciativa, que recogen en WindowsCentral, es que es sintomática: el mercado digital necesita una renovación. Poner a la venta juegos al mismo precio que en digital, vetando cualquier tipo de reventa o retribución por el título una vez ya no queremos seguir jugándolo, no es suficiente.