baterias de los coches eléctricos

Las baterías de los coches eléctricos deben suministrar suficiente energía a un vehículo para poder desplazarse tal y como pensó el fabricante. En cuanto no se pueden recorrer los kilómetros mínimos debe cambiarse, aunque la vida de la batería no debe terminar en este proceso ya que para otros trabajos son más que válidas. Y uno de ellos es servir como alimentación para robots de transporte en fábricas.

BMW junto al Instituto Fraunhofer ha desarrollado un robot totalmente autónomo que emplea la batería del i3 cuando ya no sirven para el vehículo. Este robot está equipado con transmisores de radio y un mapa digital para poder manejarse por la factoría sin problemas y poder transportar pesadas cargas a otras áreas de trabajo.

Este tipo de aplicaciones para dar una segunda vida a las baterías de los coches eléctricos tienen como naturaleza el medio ambiente y la reutilización de dispositivos muy costosos y altamente contaminantes.

Volviendo al robot, su trabajo se centrará en el transporte de mercancía pesada de hasta media tonelada. El proyecto contempla la instalación de una cámara para poder mejorar el sistema de visión y así evitar de una mejor forma los obstáculos. Pero sobre todo este elemento, la cámara, será importante si finalmente el fabricante alemán desea vender estos robots a otras fábricas que no dispongan del moderno sistema de radiofrecuencia que emplean en BMW.

Este robot será presentado oficialmente en la feria LogiMAT Fair en Stuttgar, Alemania, el 9 de marzo.

Ofrecer una nueva vida a baterías que no sirven para coches eléctricos es una práctica que están llevando a cabo casi todos los fabricantes porque saben que necesitan amortizar todo lo posible la costosa inversión en el desarrollo de las baterías. Y lo mejor son los ejemplos: Endesa tiene su propio proyecto para reutilizar estas baterías para ser utilizadas para almacenamiento energético en los puntos de recarga. General Motors, Tesla y Nissan tienen también sus alternativas pero todos, excepto BMW, tienen un denominador común. Esta segunda vida de las baterías se emplearía en nuevos servicios para sus clientes, en BMW quieren mejorar sus fábricas con un interesante robot. Un camino alternativo que les permite explorar otros negocios y diversificar.

Ambas mentalidades no son excluyentes, pero lo importante es que las baterías de los coches eléctricos tienen garantizada una segunda vida o incluso una tercera.