Últimamente, Amazon está promocionándose como defensora de los consumidores eliminado artículos de sus estantes virtuales que puedan poner en peligro a los usuarios o a otros productos. Hace unos meses los hoverboards eran los protagonistas de una retirada en masa por parte de Amazon, y ahora le ha tocado el turno a los cables USB-C de mala calidad o que, según la compañía, puedan poner en peligro otros dispositivos.

La razón por la que Amazon ha vetado la venta de cables USB-C de sus tiendas está especificada dentro de la listas de artículos para los que la compañía prohíbe su venta al mismo nivel que el contenido pirata o los equipos electrónicos o mecánicos peligrosos: se prohibe la venta de cualquier adaptador o cable USB-C (o USB Tipo-C) que no cumpla las especificaciones estándar emitidas por el USB Implementers Forum, Inc.

Básicamente, lo que Amazon pretende de con la prohibición de venta de aquellos productos que no cumplan el estándar y con la revisión revisión 1.1 del mismo, es evitar que los cables USB-C de mala calidad puedan dañar un dispositivo compatible. Y es que detrás de este movimiento de Amazon está un problema de fondo que se ha ido descubriendo de la mano de aquellos cables y adaptadores que no cumplen el estándar: pueden dejar inservibles los productos a los que se conectan.

La clave está en que los UBS-C cumplan con la revisión 1.1¿Y de dónde viene todo este asunto? Benson Leung, ingeniero de Google, publicó en Google+ un post sobre el OnePlus en el que comentaba que, como no todos los cables USB tipo C son iguales, ignorando las especificaciones se corre el riesgo de dañar el hardware por un cambio en en la resistencia eléctrica, bien de forma instantánea o gradual, en función del tipo de cable y del tipo de adaptador, después de que algunos usuarios lo sufriran en sus propios móviles.

Tras el asunto, OnePlus confirmó comenzaba el desarrollo de cables de USB tipo C y adaptadores compatibles con resistencias de 56kΩ, en lugar de usar las resistencias 10kΩ y evitar problemas de este tipo. Mientras todo se aclara, lo mejor que le podía pasar a los usuarios es que un gigante como Amazon también se tomase en serio el problema de los USB-C.